domingo, 22 de abril de 2018

COMUNICACIONES 1 ATLANTA 2

Buen triunfo de Atlanta en Agronomía para acomodarse en la tabla de cara al objetivo más próximo: clasificar del quinto puesto para arriba para poder definir los cuartos de final de local y con ventaja deportiva. Con el Reducido tan cerca, Berscé se vio obligado a hacer varios cambios e improvisar ante tantas lesiones. El DT decidió salir a la cancha con un 5-2-3, con el zurdo Ochoa como lateral derecho (ya que los dos 4 del plantel están lesionados) y el debutante Herrera en el sector izquierdo de la defensa. Atlanta ganó bien frente a un conjunto local que se jugaba las últimas chances de aspirar a una clasificación. Fue un claro dominador del juego y generó una gran cantidad de situaciones de peligro, sobretodo en la segunda etapa. En el mediocampo, sobresalió la figura de Gabriel Seijas, que está volviendo tras una larga y complicada lesión y hoy mostró que está en buen nivel, como para darle algo que le falta al equipo: un jugador de jerarquía con sacrificio y conducción, que puede manejar la pelota y filtrar pases de peligro a los delanteros. Ante un panorama oscuro por las lesiones y por el hecho de que Atlanta no llega al Reducido con un equipo armado, el regreso de Seijas es una buena noticia. También el ingreso de Damián Leyes, el experimentado marcador central relegado durante todo el torneo que demostró que está para titular. Por otra parte, Adrián Martínez volvió a convertir -y por duplicado- metiendo presión al DT para ganarse el puesto de centrodelantero, del que era dueño Milton Giménez hasta su lesión. Si bien fue una buena presentación del equipo en general, llamó la atención la baja efectividad goleadora. Con Comunicaciones jugado totalmente en ofensiva, Atlanta tuvo varios contragolpes en los cuales contaba con ventaja numérica, y no los supo aprovechar. Estas oportunidades desperdiciadas casi le cuestan caro, ya que el local logró empatarlo transitoriamente con un cabezazo de Vildozo.

sábado, 7 de abril de 2018

ATLANTA 1 FENIX 1

El campeonato se va apagando y Atlanta sigue sin convencer, sin encontrar el rumbo futbolístico. En la tarde gris de Villa Crespo, ofreció una pálida actuación ante el débil Fénix, que llevaba 13 partidos sin conocer la victoria. Berscé dio nuevamente la nota al incluir entre los titulares a Nakache tras un largo ostracismo y a Pedrozo como centrodelantero, cuando el regreso de Martínez por la lesión de Milton caía de maduro. El DT volvió además al esquema 4-3-3. En el primer tiempo, parecía que todo se encaminaba hacia una victoria tranquila de Atlanta. Fénix mostraba grandes limitaciones, se veía inseguro, y el Bohemio lograba ser punzante, vertical. Se sucedieron las chances y finalmente pudo definirlo Pedrozo. El 1-0 parecía la puerta hacia un triunfo frente a un rival claramente inferior. Pero el conjunto de Berscé, en vez de aprovechar su momento, se durmió y permitió que el visitante se agrandara. Fénix se animó y puso en evidencia los permanentes errores de una defensa que, más allá de los nombres, no ha logrado dar seguridad en este campeonato. Así llegó el empate con un penal de Milla, sobre el final del primer tiempo. La segunda etapa comenzó como había terminado la primera: con el visitante dominando, con la iniciativa futbolística, y un Atlanta totalmente perdido, desdibujado, sin juego y sin actitud. Fénix lo pudo haber dado vuelta pero encontró a un debutante Viain que se fue haciendo cada vez más fuerte con el correr de sus primeros minutos en Primera División. También lo pudo haber ganado el Bohemio, ya que Sánchez falló un penal. El ex Brown decidió, como en oportunidades anteriores, amagar antes de patear pero esta vez el arquero Rodríguez lo esperó y se lo atajó sin problemas. Quizá haya sido clave el consejo de Diego Ledesma, el ex Atlanta que antes del penal bajó rápidamente a hablar con Rodríguez, seguramente para indicarle la costumbre de Sánchez, ya que luego fue felicitado por sus compañeros y dirigentes en la tribuna de Muñecas. Con rendimientos individuales muy bajos y preocupantes, sin ideas de cómo jugar y cómo armar el equipo, Atlanta terminó dando una imagen muy mala. Un empate con Fénix como local y jugando de esta forma es muy poco si se pretende que este equipo pueda dar pelea en un Reducido.

lunes, 2 de abril de 2018

ACASSUSO 1 ATLANTA 1

La sensación es que, si existía una mínima esperanza de campeonar, Atlanta dejó pasar ese último tren. No era un choque sencillo ante el sorprendente Acassuso, que logró colarse entre los primeros puestos con un plantel de poco nombre. Pero era justamente la oportunidad de mostrar algún crecimiento frente a un rival de los de arriba de la tabla. En la cancha de Italiano el Bohemio apenas salvó un empate.
Berscé, como de costumbre, sorprendió con la alineación inicial. Sin Miranda ni Bianchi Arce, optó por Vega como central derecho y un mediocampo integrado por Monserrat, Previtali, Álvarez y Ochoa Giménez. Es decir, varios jugadores con características similares. Pese a este planteo a priori defensivo, Atlanta se paró en el campo con las líneas muy adelantadas y buscando dominar el control de la pelota. Acassuso se sintió en principio cómodo con esta situación, ya que apostó a salir rápido de contragolpe. Mientras que el visitante se enmarañaba en su juego tibio, impreciso e intrascendente, el Quemero lastimaba con pases largos y jugando a las espaldas de los defensores bohemios, que jugaban lejos del arco de Lugo. Así llegó la apertura del marcador. El local había demostrado efectividad y capacidad para aprovechar los espacios. Atlanta nuevamente se encontraba de visitante con la obligación de dar vuelta un resultado, algo muy común en este campeonato. El conjunto de Berscé se hizo dueño del juego y fabricó situaciones claras de peligro, pero no tuvo definición. La más importante la tuvo Previtali, que alcanzó a pararla en el área chica solo frente el arquero pero la mandó por arriba del travesaño. Acassuso siguió apostando a resolverlo de contragolpe, cediendo a Atlanta la iniciativa. Mazzanti fue clave en la primera etapa, el único jugador desequilibrante en el Bohemio, pero no apareció en todo el segundo tiempo, cuando Della Picca sacó a Bozzoni (amonestado) y puso en ese lateral a Luis Monge.
En el segundo tiempo, Berscé fue metiendo mano para acumular más jugadores con características ofensivas. Ingresaron Martínez, Pedrozo y Sosa. El goleador bohemio tuvo dos cabezazos claros que sacó el arquero. Y finalmente llegó la igualdad gracias a un tiro libre excelentemente ejecutado por Guillermo Sánchez. Atlanta pudo haberlo ganado sobre el final pero también lo pudo haber perdido. Nuevamente sufrió por su fragilidad defensiva y por su falta de contundencia en ataque.

domingo, 25 de marzo de 2018

ATLANTA 1 SACACHISPAS 0

Una buena cantidad de público se acercó a Villa Crespo, seguramente más por la agradable tarde soleada de domingo que por las ganas de ver a un equipo irregular recibiendo por primera vez en su historia al humilde Sacachispas, algo impensado no tantos años. Atlanta le devolvió a la gente los tres puntos, el triunfo que había que conseguir, pero nada más. Fue una pobre actuación del Bohemio, que sigue sin encontrar el rumbo futbolístico de cara a un Reducido que parece ser el destino de este equipo. Berscé nuevamente dio que hablar con su alineación titular. Para que vuelva Bianchi Arce a la defensa decidió no sacar a Gaspar Vega, de últimas malas actuaciones, sino a Tecilla, que venía en buen nivel. Miranda por su parte volvió a la titularidad tras sus últimos buenos ingresos desde el banco. Atlanta salía, como ante Talleres y Defensores, con un 5-3-2. En el primer tiempo se vio lo mejor del Bohemio en el partido, cuando logró ser protagonista e imponer su juego frente a un débil y tibio Sacachispas. Sin embargo, no tuvo claridad ni contundencia las veces que llegó al arco rival. El visitante avisó con una clara en la última del primer tiempo, y en la segunda etapa tuvo otra clarísima que dio en el travesaño. Como suele ocurrir, Atlanta bajó su rendimiento en el segundo tiempo. Se desorientó y se hundió en la confusión, en la impotencia. El Violeta entendió el mensaje y se animó a más, disputándole al local el dominio de la pelota. Berscé descongeló a Oyola y lo puso por Vega, para cambiar también el esquema, de 5-3-2 a 4-3-3. El ex Tigre protagonizó ataques peligrosos por la banda izquierda y cuando por fin se decidió a encarar para adentro llegó el desborde-gol que terminó metiendo en contra Carpintero. El desequilibrio de Oyola fue clave para romper la monotonía en un partido en el que a Atlanta el faltó juego. Justamente Miranda y Mazzanti, aquellos jugadores que se espera que puedan desequilibrar con maniobras individuales, estuvieron en un nivel bajo y el equipo sufrió esta carencia. El Bohemio ganó sufriendo y sin sobrarle nada frente a un rival limitado que venía a jugar un partido histórico.

sábado, 17 de marzo de 2018

DEFENSORES 1 ATLANTA 1

En su andar irregular en este campeonato, Atlanta volvió a dar prueba de su ciclotimia en un partido que se encaminaba hacia una nueva derrota, que lo mereció haber ganado sobre el final, y que finalmente terminó en empate. El Bohemio tenía una prueba dura en Núñez, al visitar a Defensores de Belgrano. Berscé decidió respetar el esquema y la alineación titular que venía de golear a Talleres el miércoles, y tomó la difícil decisión de dejar al capitán Bianchi Arce en el banco. Algo totalmente impensado al inicio del torneo, pero la realidad es que la defensa había funcionado bien el último partido y el jugador-hincha tampoco venía de buenos rendimientos. Con el 5-3-2, esta vez, el Bohemio no pudo imponer su juego en el Bajo. En el primer tiempo, Defensores tuvo el control de la pelota, la iniciativa, y generó las mejores situaciones como para abrir el marcador. Las atajadas de Lugo fueron clave, a lo largo de todo el partido. Atlanta recién emparejó el trámite al final de la primera etapa, pero fue tibio e impreciso. El equipo de Berscé mostraba algunas fisuras defensivas, no controlaba el mediocampo y le faltaba fútbol. Una sombra de lo que había sido ante Talleres. Claro que el conjunto local exigía más. En el segundo tiempo, Berscé incluyó a Miranda, sin cambiar el esquema, para intentar darle juego al equipo. Defensores no jugaba mejor pero se puso en ventaja tras una mala salida de Vega, que a las malas actuaciones en los últimos encuentros sumó hoy una tarde negra. Parecía que se repetía la misma historia que en tantas otras derrotas como visitante: Atlanta se desmoronaba anímicamente con el gol en contra y se sumía en la impotencia, la desesperación. Sin embargo, pronto llegó el desborde de Ochoa y la media vuelta de Milton Giménez, que sigue en racha goleadora, y empató cuando el Bohemio no la estaba pasando nada bien. Con Pedrozo como extremo izquierdo, Atlanta pasó a jugar con un 4-3-3 audaz: tres delanteros naturales arriba y un volante creativo como Miranda en el mediocampo. La igualdad dio vuelta la tortilla. Defensores se cayó en todos los sentidos: futbolística, anímica y físicamente. El visitante ganaba en todas las divididas, le quedaban todos los rebotes, dominaba la pelota y se animaba a acorralar al local contra su propio arco. En su mejor momento en el partido, Atlanta tuvo sus chances claras para darlo vuelta y llevarse lo que hubiera sido una gran victoria. 
En resumen, fue un partido cambiante. Durante gran parte del encuentro, el equipo de Berscé sufrió y dejó una pálida imagen. Pero la levantada del final permite mantener viva la ilusión de que el equipo puede reaparecer. La gran duda es qué alineación parará el DT el próximo partido. En la defensa, Vega tiene todos los números para salir, lo que daría pie para el regreso de Bianchi Arce, pero Sánchez (la figura ante Defensores) y Tecilla vienen cumpliendo buenas actuaciones. ¿Volverá a la línea de 4 abajo? La inclusión de Miranda le dio fútbol a Atlanta en el medio, y el ex Fénix está recuperando su nivel de la primera rueda. ¿Será su turno de regresar a la titularidad? ¿Qué hacer con Martínez, Milton y Mazzanti? Milton y Martínez no pueden jugar de extremos, y Mazzanti sólo puede jugar de extremo. Parece difícil ubicar a los tres en un mismo equipo.

jueves, 15 de marzo de 2018

ATLANTA 3 TALLERES 0

Después de jugar su peor partido en el campeonato en Barracas, Atlanta exhibió quizá una de sus mejores presentaciones. Estando Berscé en el centro de las críticas y los cuestionamientos por la pobre campaña del equipo, que apenas pelea por entrar al Reducido y se encuentra lejos del ascenso directo, el DT no tuvo la mejor idea que disponer un esquema a priori muy cauteloso para recibir a Talleres en Villa Crespo. Una apuesta arriesgada que, si le salía mal, quizá no iba a poder sostener su cargo. Berscé movió fichas tras el desastre del sábado y puso en cancha un 5-3-2 o 3-5-2, según el gusto de cada uno, con sólo dos jugadores naturalmente ofensivos. Abajo, innovó con Vega de stopper y Sánchez de líbero. Tecilla volvió a la titularidad para reemplazar al suspendido Bianchi Arce. Bettini y Ochoa cubrieron las bandas.
Atlanta dominó a Talleres desde el principio. Esta vez no sufrió atrás sino que mostró solidez y disciplina en la marca. Prueba de esto es el hecho de que el visitante no logró llegar con peligro en todo el partido al arco de Lugo. Al jugar con líbero y stoppers, los laterales pudieron mandarse con más soltura al ataque. Ochoa por momentos jugó como un delantero más. En el mediocampo, la vuelta de Previtali se recibió con alivio y aplausos en Villa Crespo. El Turco, cuestionado a principios de campeonato por los hinchas, se ganó la titularidad y termina siendo el jugador más destacado del equipo. El conjunto de Berscé, con el dominio de la pelota y un juego dinámico, activo, tuvo la iniciativa y fue generando situaciones para ir mereciendo el triunfo. Los goles llegaron en la segunda etapa. El primero por una gran maniobra de Milton Giménez, el segundo convertido por Sánchez de penal tras una buena jugada de Mazzanti y el último, una joyita de Martínez desde mitad de cancha. En ese momento el partido ya estaba desvirtuado por la intensa lluvia y por los tremendos espacios que dejaba Talleres atrás, que eran una invitación para que Atlanta lo liquidara. En un encuentro abierto, el Bohemio terminó ganando sin sufrir, algo a lo que no estamos acostumbrados.

sábado, 10 de marzo de 2018

BARRACAS 3 ATLANTA 1

En lo que fue quizá la peor presentación en esta temporada, Atlanta cayó de manera rotunda como visitante ante Barracas Central. El inexistente penal que Lupani le cobró a Bianchi Arce y que permitió encaminar al local hacia la victoria no es excusa para una pésima actuación, en la que el Bohemio se vio claramente superado. El capitán quedó fuera de sus cabales luego del penal y se hizo expulsar irresponsablemente sobre el final del partido. Barracas le dio un baile en el primer tiempo, sin embargo la suerte esta vez estuvo del lado de Atlanta. Porque el local generó varias situaciones clarísimas de gol, gracias a la dinámica y jerarquía individual de sus atacantes, que dejaron en evidencia la falta de intensidad y de firmeza en la defensa bohemia. Sproat y los suyos eludían a Vega, Bianchi Arce, Bettini, Ochoa y Sánchez como si fueran conitos. Un solo gol pudo convertir Barracas en aquella primera mitad, no sólo por suerte sino también por una buena tarea de Lugo que evitó la goleada. Y cuando lo mejor que podía pasar era que terminara el primer tiempo, apareció Mazzanti con una buena jugada individual y el cabezazo de Ochoa Giménez. Un 1-1 que era totalmente injusto. No duró mucho la primavera bohemia. En el comienzo del segundo tiempo, ese penal fatídico abrió nuevamente el camino en favor del local. Pronto Barracas ganaba 3-1 y era una distancia enorme para Atlanta. Con los dos goles de diferencia, el local se tiró atrás y dejó venir al conjunto de Berscé, que arrinconó y tuvo sus chances con un Miranda enchufado, pero no le alcanzó siquiera para descontar.
Una nueva derrota, frente a un rival que pelea en la zona de Reducido. Como ante Platense y Tristán Suárez, Atlanta sufrió por la jerarquía de algunos jugadores rivales, que individualmente superaron sin problemas el débil funcionamiento defensivo bohemio. Con varios jugadores en un bajo nivel, tampoco hay una estructura sólida que respalde al equipo. Así, se vuelve vulnerable, resquebradizo. Con tantas facilidades defensivas resulta difícil obtener un buen resultado frente a rivales que tienen jugadores que saben aprovechar estas ventajas.