miércoles, 5 de marzo de 2014

De Campana a la punta

Una gran oportunidad tenía Atlanta en este partido pendiente: vencer a Villa Dálmine y alcanzar a Chicago en la punta. Lo hizo y de esta manera recuperó el lugar de privilegio que había perdido recientemente. El Bohemio consiguió 10 de 12 puntos posibles desde su derrota ante el otro líder, y demuestra que sigue dando pelea arriba, que el equipo tiene con qué. Además rompió una larga racha negativa en Campana, donde no ganaba desde 1980.
El conjunto de Cassano resolvió todo en el primer tiempo. El encuentro era parejo hasta que el gol de Godoy cambió totalmente el rumbo. Marcos volvió a convertir después de una rueda de sequía y el gol fue fundamental para que Atlanta se convirtiera en amo y señor del partido. Un minuto después, Maraschi se escapaba solo y le cometían penal. Atajó Agustín Gómez y Maraschi increíblemente no pudo meterla en el rebote, pero el encuentro siguió siendo favorable para el visitante. Con una jugada y definición magistral, Galeano ratificó su buen nivel y aumentó la cuenta. Un golazo. Lástima que Juan debió retirarse lesionado antes del entretiempo: tiene un esguince. El autor de su lesión, Ferreyra, también se fue antes del descanso, al ver la tarjeta rojo poco después.
Con un hombre más y la ventaja de dos goles, Atlanta tenía el camino a la victoria totalmente allanado. Dámine no atinó a reaccionar, y el equipo de Cassano se dedicó a monopolizar la pelota, dejando pasar el tiempo y buscando esporádicamente aumentar la diferencia. Fue un triunfo tranquilo, merecido, con una buena producción ofensiva y una sólida tarea defensiva. Las malas noticias fueron la lesión de Galeano y la quinta amarilla de Perujo.

domingo, 2 de marzo de 2014

Se quedó en los merecimientos

Si en los últimos dos partidos -frente a Almagro y Chacarita- Atlanta tuvo la suerte a su favor y pudo llevarse dos triunfos, esta vez se quedó con los merecimientos pero no pudo festejar una victoria en su casa, recibiendo a Deportivo Merlo. No pudo aprovechar el envión del clásico y perdió dos puntos que lo alejan de Chicago, el imparable puntero.
No hay dudas de que el Bohemio fue más que Merlo y que mereció llevarse los tres puntos. Se mostró superior a lo largo de los 90 minutos, y generó una buena cantidad de situaciones de peligro como para convertir. El visitante tuvo sus chances cuando el local se la jugó totalmente en ataque en el segundo tiempo, y de contra el ingresado Ada complicó a los defensores. 
Cassano se decidió para este partido por un cambio de esquema, siguiendo la sintonía del equipo que paró en la segunda etapa en San Martín. 4-4-2 con Palisi-Sardella de doble cinco. Atlanta dependió futbolísticamente de un Nanía intermitente por la derecha, un Maraschi que bajó para hacerse de la pelota y un Galeano que fue lo más destacado del equipo de mitad de cancha hacia adelante. Juan manejó la pelota y fue el único que aportó juego, que intento distintas alternativas para quebrar al rival. Godoy volvió a estar enemistado con la pelota y tuvo otra actuación para olvidar. Cuando el tiempo pasaba y el 0-0 no se movía, Cassano no movió muchas piezas. Rompió el doble cinco con el ingreso de Guzmán por Palisi y el equipo se paró más adelante pero el gol no llegó. Estuvo cerca. La más clara la tuvo Maraschi, cuando conectó a la carrera un centro pasado y la pelota rebotó en Llinás. En esa misma jugada, en el rebote, Godoy intentó definir pero le cometieron un clarísimo penal que Barraza no vio. El árbitro, que tiene un historial de polémicos arbitrajes con Atlanta, no otorgó otro claro penal a Maraschi en la segunda etapa. Por supuesto, Barraza se llevó todos los insultos del público de Villa Crespo, como es habitual y sobretodo después de aquel gol fantasma en Berisso que fue clave en el ascenso perdido la temporada pasada. 
Por Barraza o por sus propios problemas, Atlanta no pudo ganarlo pese a que hizo los méritos para hacerlo. Ahora tiene la oportunidad de recuperarse en el pendiente en Campana, en donde si triunfa podrá alcanzar a Chicago en la cima.  

lunes, 24 de febrero de 2014

En medio de la alegría, no olvidar

La victoria en el clásico llenó de goce los corazones bohemios, más acostumbrados al sufrimiento y a las decepciones. La visita en San Martín no sólo fue más que positiva por el aspecto futbolístico, sino también porque la delegación visitante (dirigentes, allegados, periodistas partidarios) fue tratada muy bien por el club local, algo para remarcar. Suena raro tener que destacar esto cuando debería ser la norma, pero los antecedentes recientes obligan a hacerlo. Es reconfortante saber que algo ha cambiado para bien, pero nunca podemos dejar de olvidar lo que pasó en aquel fatídico clásico en 2012. Visto lo que ocurrió en esta última edición en 2014, se puede ver con más claridad lo que ocurrió aquella tarde. Desde Chacarita muchos se excusaban en que los dirigentes de Atlanta habían "gritado el gol de Mancinelli y se habían burlado", para justificar el ataque posterior. La violencia fue presentada entonces como un impulso espontáneo, cocinada con la bronca de la derrota parcial, de las supuestas burlas. Una calentura, digamos. Algo del momento, que se salió de control. Nada de eso ocurrió esta vez, cuando el Bohemio ganaba 2-0 y con un jugador más.
Queda más que nunca a la vista que en aquel clásico de 2012 hubo una emboscada que no nació del impulso ni fue espontánea, sino que fue específicamente planeada con alto grado de previsión. Estaba todo armado. Y los descerebrados de siempre fueron los actores del intento de matanza, pero en el armado participaron sin duda la dirigencia de aquel momento y la Policía, que despejó la zona. Si no resulta extraño que un presidente de un club participe de un acto barbárico como éste, más increíble e indigno aún es que gente de Prensa haya estado metida en esto, si uno tiene el prejuicio de que la secretaría de Prensa de un club debería ser un órgano de camaradería, civilidad y racionalidad. Pero no, en Chacarita en ese momento todo el club estaba infestado por esa peste que se manifestó aquella tarde de forma tan bárbara, explotó como un volcán de destrucción, llevándose por delante todo dejo de humanidad y honor.
Hoy celebremos que algo ha cambiado y ojalá todos los Chacarita-Atlanta que vengan sean en paz. Nosotros también debemos cumplir con nuestra parte.

sábado, 22 de febrero de 2014

La alegría fue toda bohemia

A disfrutar. No hay muchas oportunidades como ésta, festejar un triunfo enorme, trascendental. Atlanta se adueñó del clásico, le ganó al rival de siempre. Desde 1997, con aquel zapatazo de Fabio Giménez que el Bohemio no podía derrotar a Chacarita. Desde aquel día, pasaron muchas frustraciones: varios empates y algunas derrotas. Hoy, aquel gol de Giménez será reemplazado por el derechazo de Fefi Sardella. Atlanta se ponía sorpresivamente 2-0 y le daba un golpe terrible al conjunto local. Una montaña de jugadores bohemios festejaba encima del goleador. ¿A quién le importa el análisis? ¿A quién le importa que la victoria haya sido inmerecida o que el equipo haya podido irse dos goles abajo en el primer tiempo? De eso se ocupará Cassano en la semana. El técnico no puede confundirse, sabe que su equipo ganó los últimos dos encuentros sin jugar bien y con bastante suerte a su favor. Hoy nada de eso importa, porque se ganó un partido que para el hincha era importantísimo, porque necesitaba ganarle a Chacarita, porque muchos hinchas jóvenes no recordaban nunca haber ganado un clásico. Un triunfo que en la tabla vale tres puntos, pero para el hincha es invaluable. Y una especie de revancha por todas las veces anteriores en que Atlanta mereció mejor suerte y terminó yéndose con las manos vacías o con un empate.
Lo que es el fútbol. Porque después del primer tiempo y el comienzo del segundo era difícil de imaginar semejante resultado. El local había sido muy superior, monopolizando la pelota, con iniciativa de ataque, generando gran cantidad de situaciones y convirtiendo a Vega en figura. Atlanta resistía con sus dos centrales, haciendo agua por los costados y sin poder tener la pelota. Nada podía hacer en ataque, en donde pocos hombres se animaban a acompañar. Con ese panorama, se podía esperar a lo sumo seguir aguantando el 0-0. Pero como cuando luego de una terrible tormenta el cielo se despeja y un sol radiante aparece, todo cambió. El ingreso de Palisi en la mitad de cancha fue clave. ¿Cuántos habrían acusado a Cassano de cagón por este cambio? Atlanta encontró un gol impensado en un tiro de esquina, cuando la terminó metiendo en contra Nizzo aunque Godoy se adjudicó la autoría del gol. Chacarita sintió el golpe y perdió el dominio. Atlanta se agrandó y se animó a más. Guzmán se la bajó a Sardella y el volante, que mejoró su rendimiento teniendo a Palisi a su lado, anotó el segundo. El Bohemio se afianzó atrás, y todo se simplificó con la tonta expulsión de Rosso, un pibe que había complicado muchísimo a Perujo en el primer tiempo. Ahora todo estaba a favor del visitante. El partido se dio vuelta como una media. El descuento llegó cuando ya se estaba terminando todo, y no hubo tiempo para más, por suerte. La victoria ya era bohemia, la alegría era todo villacrespense.

domingo, 16 de febrero de 2014

Nada más que un triunfo

Nada más y nada menos que tres puntos. No se puede rescatar más que la victoria que se llevó Atlanta, que le sirve para recuperarse tras la derrota ante Chicago, para retomar la punta que había perdido, y para llegar con mayor confianza de cara al clásico en San Martín la semana que viene. Fue un 1-0 ajustado en Villa Crespo, frente a un Almagro que se mostró con grandes limitaciones. 
El partido fue pobre, impreciso, mal jugado, aunque no faltaron las situaciones de peligro. El Bohemio fue apenas un poco más: por voluntad, por generación, por oportunidades. Cassano metió dos cambios con respecto al equipo que había perdido la última fecha, pero no se vio una clara mejoría. Al menos, esta vez, los problemas defensivos fueron menos evidentes. Quizá tenga algo que ver la diferencia marcada entre los dos rivales: mientras que Chicago intentó buscar siempre, Almagro se dedicó a navegar sin rumbo, sin claridad, sin grandes armas, exigiendo poco a la defensa local. En este sentido, el Bohemio tuvo un partido más tranquilo, en donde pudo salir ileso de sus falencias, e incluso pudo aprovechar los errores del rival, que se equivocó más y peor. Así llegó el único del gol, en la segunda etapa, cuando Lazzarini la robó y se la dio a Maraschi, que desbordó o remató pero terminó metiéndola en contra Schunke. 
Nanía, uno de los que volvió a la titularidad, fue de lo más destacado junto a Maraschi. El ex Ferro mostró toques de calidad con los cuales Atlanta generó lo mejor en ofensiva. Sin embargo, llegó a su quinta amarilla y no podrá estar en el trascendental clásico. Todavía queda mucho por mejorar si Atlanta quiere volver a ser el equipo sólido y contundente que vimos a finales del año pasado.

domingo, 9 de febrero de 2014

Con el pie izquierdo

Había grandes expectativas en Villa Crespo por el debut del puntero de la B Metro en este 2014. Pero Atlanta jugó un mal partido y cayó derrotado ante un Chicago que fue superior. El conjunto de Cassano mantiene la punta por esta fecha, pero sus seguidores quedaron muy cerca.
El Bohemio empezó ganando con un gol tempranero de Maraschi, el mejor del equipo junto a Díaz Villán y el aquero Vega. Sin embargo, Atlanta se quedó y dejó crecer al visitante, que mostró audacia e iniciativa incluso después de empatarlo por intermedio del interminable Gomito Gómez. Chicago complicó gracias a las subidas de sus dos laterales, que junto con los volantes hicieron estragos por las bandas. Atlanta nunca pudo solucionar sus problemas defensivos, no pudo frenar las estocadas por las bandas que fueron una constante a lo largo del partido. Cassano no hizo cambios en pos de resolver esta cuestión, y Chicago generó una buena cantidad de situaciones de peligro hasta que convirtió el segundo gol a poco de que terminara el encuentro.
Al Bohemio no le faltó intención ofensiva. Pero en la generación de juego fue muy impreciso. Chicago dejó espacios y Atlanta tuvo sus chances, generalmente gracias a la participación de Maraschi. Pero los problemas en la defensa fueron letales. Se sufrió seguramente la ausencia de Francés, un jugador con voz de mando en el fondo. El patrón de la defensa fue clave cuando ingresó al once titular y solucionó los problemas defensivos que tenía el equipo al principio del campeonato. Ahora, su lesión lo dejará afuera unas semanas, y ya lo extrañamos. El otro cambio que hizo Cassano con respecto al equipo que venía cumpliento tan buen papel a fines de 2013 fue el ingreso de Godoy. El delantero tuvo una actuación para el olvido, y muchos recordaron los buenos momentos del tridente Maraschi-Lazzarini-Acuña. Por otra parte, también los rendimientos de Galeano y Collavini en el mediocampo quedaron cuestionados. El DT perdió su invicto al frente del Bohemio y la derrota fue justa, sin discusiones. Ahora deberá revisar algunos puntos para no perder la posesión de la cima.

martes, 28 de enero de 2014

El desafío 2014

Luego de la pretemporada, está por reanudarse el campeonato de Primera B y Atlanta afronta nuevamente el desafío y el objetivo de ascender. El hecho de que por tercera vez en cuatro años el Bohemio empieza un año calendario como puntero del torneo es notable, pero a la vez evidencia las decepciones que vinieron después. En el 2011, el conjunto de Alonso salió campeón de forma indiscutible, pero bajó tan rápido como subió. En 2013 el equipo de Rondina lideró el campeonato durante un largo tramo pero se cayó al final y se quedó sin nada. Con estos antecedentes, los corazones bohemios son difíciles de ilusionar pese a que los dirigidos por Cassano son únicos punteros. Prefieren ir despacio, de a poco, sin derrochar esperanzas.
Este equipo, con muy pocos nombres coincidentes en el once titular con respecto al equipo de la temporada anterior, tiene el complicado desafío de dejar esa mochila atrás y darle la gran alegría a Villa Crespo. No será nada sencillo. Al igual que la temporada pasada, Atlanta arrancó mal y luego fue de menor a mayor hasta llegar a la punta. Si aquel fue un campeonato parejo e imprevisible en el que terminaron ascendiendo sorpresivamente Villa San Carlos y Brown de Adrogué, ¿qué se podrá prever en éste? Atlanta supera por un punto a su escolta Morón pero apenas 9 puntos lo separan del puesto 13. Están todos ahí, aunque los miramos desde arriba. Hasta aquí podemos decir ha sido un gran mérito estar en esta posición con los recursos que se poseen. Con las complicaciones económicas, con las urgencias de armar un plantel con muchas caras nuevas, con la incertidumbre del Gallego Méndez que tantas veces amagó con irse y terminó renunciando cuando el equipo estaba encontrando el camino. Cassano agarró primero de forma interina y con los muy buenos resultados se terminó quedando. ¿Repetirá la hazaña de Alonso, otro que vino desde las Inferiores? Hay que decirlo: Atlanta tiene un plantel corto y no le sobran figuras. Encontró en Sardella, un jugador que estaba jugando en Primera C, a su gran figura en el mediocampo. Encontró en Vega, que no estaba atajando, a un arquero récord de valla invicta en el club. Recuperó a Galeano. Y halló en Francés, poco tenido en cuenta por Rondina, el patrón que necesitaba la defensa menos vencida del torneo. Hoy Atlanta tiene buenos rendimientos individuales y una idea de juego, un grupo que quiere y puede. Y así está superando por ahora a los grandes candidatos que se armaron con presupuestos gigantes: Platense, Los Andes, Morón. La lucha que se viene no será sencilla.