martes, 10 de mayo de 2016

ATLANTA 1 ALMIRANTE 1

Por primera vez en el campeonato se vivía un Villa Crespo un clima de pelea por el ascenso. Acompañó más gente, se cantaba por el título, y se sentía la ilusión entre los hinchas. Había que ganar para mantener vivas las posibilidades, pero Atlanta no pudo conseguir su quinta victoria consecutiva y hoy puedo quedar más lejos si Colegiales gana su encuentro. Apenas logró salvar un empate en los últimos minutos de juego frente Almirante Brown, uno de los equipos de peor rendimiento en el torneo.
La gran incógnita pasaba por ver cómo iba el Bohemio a cubrir la enorme ausencia de Luciano Pons, goleador que sufrió una grave lesión en su mejor momento. Era el exponente de ataque, el hombre gol, la garantía en la red. Y como se podía prever, Atlanta padeció su ausencia. En el primer tiempo, cuando el conjunto de Biggeri insinuó por momentos algunas buenas insinuaciones, generó algo de peligro gracias a las combinaciones de Mancinelli y Olego. El delantero, movedizo, no ocupó el tradicional puesto de centrodelantero. Jonathan López, reemplazante de Pons, tampoco sintió el rol. Así fue el que el gol no se hacía presente. López se lo perdió solo sin arquero tras un pique venenoso y Cardozo cabeceó muy mal un centro de alto peligro.
Pero en definitiva Atlanta no jugó bien. Con dudas en defensa -sobretodo en el sector derecho defendido por Podestá, y pocas ideas ofensivas, fue un equipo sin protagonismo, deshilachado. Hubo rendimientos individuales muy bajos. Almirante Brown manejó mejor la pelota y hasta fue levemente superior al local. Con el 0-1 en contra las cosas parecían cada vez más difíciles. El Bohemio no encontraba el camino. El empate llegó recién en el minuto 37 del segundo tiempo, gracias a un cabezazo de Otermin que se le terminó metiendo de forma muy extraña a Migliore. Medio de carambola, ahora el partido estaba 1-1. Villa Crespo volvió a encenderse, con la ilusión de repetir un agónico triunfo en casa. Atlanta fue con todo (con alma, sin fútbol), a buscarlo, a llevarse por encima a Almirante, que ya se conformaba con la igualdad. El ingresado Tolosa tuvo la más clara, cuando arremetió y encontró la pelota boyando en el área chica. Era mejor que un penal, pero la terminó tirando por arriba del travesaño y perdiendo la chance del triunfo. No hubiera sido justo.
Atlanta sufrió la ausencia de Pons porque pese a que no jugó bien tuvo algunas pocas oportunidades claras para ganarlo y falló en la definición, jugadas en las que Pons no solía fallar. Lo seguiremos extrañando en las fechas que quedan, y quizá la posibilidad del ascenso se aleje aún más.

viernes, 29 de abril de 2016

Estado de situación

Cuando quedan siete fechas para definir el único ascenso que otorga este corto campeonato, Atlanta se abraza a su ilusión pese a que el panorama no es accesible. Tres victorias consecutivas volvieron a poner en la pelea al Bohemio, que se ubica cuarto, siete puntos por debajo de la cima. Los dos próximos encuentros que se avecinan son con rivales que navegan en los últimos puestos de la tabla (UAI Urquiza y Almirante Brown), por lo que no es descabellado soñar con dos nuevos triunfos. El equipo está en su mejor momento en el torneo luego de un comienzo muy desdibujado. Sin embargo, para alcanzar el objetivo, deberá resolver los problemas que todavía sufre, y esperar que se caiga el sorprendente Colegiales, invicto y con una gran efectividad de puntos obtenidos. Cada vez se lamenta más la derrota sufrida en Munro ante el ahora líder.
Habiendo jugado bien solamente de a ratos en algunos partidos, Atlanta encontró mayor regularidad y se acomodó en el torneo, aunque la brevedad del modo de disputa no admite muchas equivocaciones. Luego de un comienzo con dudas, el joven Losada se afirmó con seguridad en el arco. Las presencias de Alonso y Otermín suben su valor en una defensa que es uno de los puntos más flojos del conjunto de Biggeri, que pese a todo no recibió tantísimos goles en contra. En el mediocampo, algunos pincelazos de Cardozo y la presencia siempre desequilibrante de Mancinelli, emblema y garantía del equipo. La ilusión se sostiene arriba con los goles de la gran figura, Luciano Pons, quien venía de romper redes en Primera C y ahora es el goleador de la B, con siete tantos. ¿Le alcanzará a Atlanta para pegar el zarpazo? No depende de sí mismo, y deberá tener una enorme efectividad en los partidos que restan. 

martes, 26 de abril de 2016

ATLANTA 2 ARMENIO 1

El Bohemio se quedó con el triunfo en la última jugada, en el sexto minuto de descuento, y consiguió lo que necesitaba para acortarle distancia al líder Colegiales, que ahora está siete arriba. Es la tercera victoria al hilo y le permite a Atlanta soñar. La obligación era grande porque el rival se trataba del último de la tabla, Armenio, en Villa Crespo. Sin embargo, las emergencias también eran importantes. Con Alonso y Pérez suspendidos, Biggeri tuvo que rearmar la defensa con el juvenil Esmail. Para colmo, Verino se lesionó en el primer tiempo y debió ingresar otro juvenil, Imanol Castro, para darle otro grado de improvisación al esquema defensivo. 
Con la apertura del marcador gracias a una guapeada de Mancinelli parecía que se abría también el camino para un triunfo tranquilo. El visitante daba muchas ventajas atrás, había espacios y oportunidades para liquidarlo. Lo tuvo Mancinelli -imparable en la primera etapa- poco después del primer gol y lo tuvo Olego, con todo el tiempo para definir. Pero si el panorama ofensivo era prometedor, Atlanta no lograba hacer pie en defensa. El desorden y la falta de marca eran una invitación para Armenio, que en el segundo tiempo salió más decidido y aprovechó estas ventajas para igualar el resultado. El equipo que había marcado sólo dos goles en el campeonato le convertía al que no había recibido ninguno como local.
En la segunda parte se vio lo peor del conjunto de Biggeri. Sin ideas, desaparecido Mancinelli (había tenido problemas físicos antes del partido), no podía dominar el juego y sufría el protagonismo del visitante, que incluso estaba más cerca de ganar el encuentro. Rodríguez y Tolosa no remediaron la situación. Atlanta estaba confundido, mientras los dirigidos por Ferraresi empezaron a conformarse con el empate y se dedicaron a hacer tiempo metódicamente. Tantos jugadores se tiraron al suelo que se terminaron jugando seis minutos de descuento. Tantos se tiraron que uno terminó afuera de la cancha en la última jugada, cuando Pons, el goleador del torneo, recibió un pelotazo y la mandó a guardar. Sin jugar nada bien, Atlanta se llevaba los tres puntos que había que lograr. Para seguir en la pelea. 

viernes, 8 de abril de 2016

ATLANTA 1 BARRACAS 0

Para no perder la costumbre, Atlanta volvió a ganar en su casa, como para enderezar el rumbo en este torneo corto en el que sufre un andar irregular. Solamente resignó dos puntos jugando en Villa Crespo, pero con esta gran cosecha de local no alcanza para pelear arriba. Biggeri repitió los mismos once que habían empatado 3-3 en Berisso, y su equipo ganó ajustadamente ante Barracas Central, en un partido parejo y muy abierto, con situaciones para ambos. El empate hubiera sido lo más justo, y Atlanta de hecho tuvo la suerte a su favor, ya que el visitante pegó dos tiros en los postes. No fue una buena noche defensiva para el Bohemio, con deslucidas actuaciones de los defensores y del volante de contención Marrone. Sufrieron bastante frente a un Barracas audaz, que decidió atacar con muchos jugadores, sin conformarse con la igualdad que reinó durante la mayor parte del tiempo. Entre los palos y la gran tarea de Losada -que se está afirmando en el arco- impidieron que los barraqueños pudieran quebrar el invicto que tiene la valla bohemia en Villa Crespo durante todo este campeonato. El último gol recibido fue el de Almagro, en el Reducido.
Si bien la tarea defensiva fue muy pobre, en ataque Atlanta mostró un poco más. Buscó protagonismo y generó algunas buenas chances para ponerse arriba, con un Cardozo movedizo por izquierda y la imponente presencia de Pons en el área. Justamente el gol llegó, a poco del final del partido, gracias a un tiro de esquina ejecutado por Diego Cardozo y que encontró el cabezazo letal del goleador, Luciano Pons. El ex San Miguel se consolida como la referencia ofensiva del equipo y como uno de los nombres de mayor peso ofensivo en la categoría. Claro que todavía le falta más a Atlanta si quiere ser protagonista en el torneo, cuando el tiempo apremia.

sábado, 26 de marzo de 2016

ATLANTA 4 ACASSUSO 0

La goleada llegó en un momento crítico, cuando el equipo llevaba tres partidos sin poder ganar y se estaba alejando del primer puesto de la tabla. Atlanta no lució pero, como ante Español en este mismo torneo, terminó goleando gracias a su eficacia en el segundo tiempo y las tremendas ventajas que otorgó su rival. El primer tiempo fue muy malo. Fue un error táctico de Biggeri colocar al aguerrido Guerra en una posición prácticamente de enganche, dejando a Marrone retrasado como volante de contención. El Bohemio no jugó a nada, sin un conductor de fútbol.
En el entretiempo, la salida de Guerra estaba cantada. Biggeri volvió a sorprender haciendo ingresar para ese puesto a Cequeira, cuando lo lógico hubiera sido colocar a Rodríguez o Requena. El solo ingreso de un jugador con mejor manejo de pelota le dio de todos modos algo de movilidad ofensiva al equipo. Sin embargo, la apertura del marcador no llegó por una mejoría en el juego bohemio sino por un increíble regalo del visitante: Pizarro quiso rechazar un centro y la terminó metiendo de emboquillada en contra de su propia valla. Acassuso cometió luego un penal tonto y Olego aumentó la cuenta. Atlanta había encontrado el 2-0 casi de casualidad, sin hacer demasiados méritos, aunque había mostrado más que un extremedamente débil Acassuso. El Quemero no sólo dio muchas ventajas defensivas, también facilitó el trámite por su inoperancia ofensiva. Más tranquilo con los dos goles de diferencia y la victoria muy cerca, el conjunto de Biggeri pudo soltarse, encontrar espacios y amplió el triunfo. Olego asistió muy bien de taco a Mancinelli para el tercero, y finalmente Pons (la figura de la cancha) selló la goleada con una buena volea.

sábado, 19 de marzo de 2016

COLEGIALES 2 ATLANTA 1

Lo tenía, se le escapó y se quedó sin nada. Todavía no pudo ganar de visitante en lo que va del torneo, y la punta se va alejando. Justamente perdió un partido clave ante el nuevo puntero (e invicto) del campeonato, el sorprendente Colegiales. Una lástima porque el conjunto de Biggeri hizo un gran primer tiempo y logró ponerse en ventaja, pero dilapidó todo lo hecho en esa primera etapa con un segundo tiempo muy malo, en el que la victoria se le escurrió de las manos. 
En la primera parte, Atlanta superó táctica y futbolísticamente al local. Con la novedad de un esquema 4-1-2-3, con Mancinelli y Rodríguez como interiores, y Tolosa y López bien abiertos por las puntas, impuso su juego pasando de forma rápida y sorpresiva al ataque, por las bandas, con pases largos que agarraron mal parada a la defensa tricolor. Se vieron buenas combinaciones entre López y Pons, y se sostenía en el medio gracias al sacrificio de Guerra. Alonso era el líder de una defensa que no sufría demasiado frente a un Colegiales que casi no llegó con peligro. En cambio, el Bohemio dilapidaba situaciones increíbles, especialmente en los pies del errático Tolosa. Pons abrió el marcador de cabeza tras un buen centro de Mancinelli pero daba la impresión de que la diferencia con que se fue al entretiempo podía haber sido mayor.
Lamentablemente, la situación se invirtió totalmente en el segundo tiempo. En parte porque Atlanta tomó una actitud más cauta, y en parte porque Colegiales cambió y se lo llevó por delante. Se vino con todo el local, y el equipo de Biggeri no supo cómo frenarlo. La resistencia defensiva se desbordó, y se desnudaron los errores; el mediocampo desapareció, y en ataque dejó de producir peligro. Colegiales primero lo empató con un penal y luego lo terminó de dar vuelta con una contra. Atlanta había pagado caro su ineficacia ofensiva en el primer tiempo. Cuando quiso volver a reaccionar, no encontró ni el fútbol ni la confianza para hacerlo. Desordenado, confundido, intentó acumular delanteros y jugadores ofensivos, pero sin una idea de juego. Nunca estuvo cerca del empate. En este campeonato, cada vez que estuvo en desventaja en el marcador, terminó perdiendo. Nunca pudo dar vuelta un resultado.

sábado, 12 de marzo de 2016

ATLANTA 0 DEFENSORES 0

El Bohemio hizo todo para ganarlo, pero no pudo salir del cero frente a Defensores. Es la primera vez que resigna puntos como local en este campeonato, y el segundo empate consecutivo. Sin acumular triunfos, será difícil alcanzar la punta que por ahora encuentra al imbatible Fenix. 
Con casi un tercio del torneo disputado, el conjunto de Biggeri ha mejorado su imagen y su producción respecto del errático inicio de la temporada, aunque todavía muestra serias falencias que lo alejan de ejercer el protagonismo en el campeonato. Aun con sus problemas, Atlanta fue superior  al visitante en la mayor parte del partido, aunque Defensores dominó en el inicio del juego. En ese primer tramo demostró los conflictos defensivos, ya sea en las pelotas aéreas como por las puntas marcadas por Podestá y Pérez. Luego el Bohemio se fue asentando en el campo, y las asociaciones futbolísticas entre Mancinelli y Ezequiel Rodríguez dieron buenos frutos. El centrodelantero Pons no tuvo una buena tarde y no pudo convertir. Olego gritó dos veces pero en off side. 
En el segundo tramo del primer tiempo y el primer tramo del segundo se vio lo mejor de Atlanta. Un equipo protagonista, predispuesto al ataque. El gol estaba al caer. Defensores se quedó con diez, acentuó su repliegue en el campo de juego, y parecía que estaba todo dado para que Atlanta finalmente se llevara los tres puntos. Sin embargo, la salida del increíblemente cuestionado Rodríguez dejó al equipo sin generación de fútbol. Biggeri con sus cambios no varió el esquema táctico pese a que la ventaja numérica podía permitir más riesgos, pero puso en cancha a los jugadores más pedidos por la gente (Requena, y los juveniles del club Milton Giménez y Cequeira) y Atlanta no produjo jugadas de peligro. Así terminó quedándose con sólo un punto cuando el desarrollo del juego pedía más.