Después de un largo parate, pareciera que el tiempo no hubiera pasado. Atlanta comenzó la segunda rueda no con la contundencia y la potencia con que había empezado la primera, sino con el desconcierto y las dudas con que la terminó en diciembre. Por el rival y la situación del equipo en la tabla, la conclusión es que perdió dos puntos al empatar como local ante el débil Colegiales. La realidad es que el desarrollo del partido le fue sumamente desfavorable, y terminó salvándose de no irse con las manos vacías en la vuelta del fútbol argentino.
El Bohemio mostró dos caras futbolísticas en cada tiempo. En el primero, su lado más oscuro. Sin juego, sin ideas, sin dominio de la pelota y ofreciendo muchas ventajas atrás. Colegiales aprovechó y se puso 1-0 con un remate de Scatularo. Si la derrota parcial y la imposibilidad de crear peligro eran ya grandes obstáculos para pensar en buen resultado, ¿qué se podía esperar luego de la insólita expulsión de Pons? El delantero volvía después de casi un año tras su lesión ligamentaria y no pudo terminar el primer tiempo. Los hinchas no podían soñar con una inspiración del goleador del campeonato de transición 2016.
Todo pintaba para desastre. Sin embargo, en el segundo tiempo hubo un cambio importante en la actitud del equipo. Se afirmó atrás y fue a buscarlo con más ímpetu que fútbol. Pese a la desventaja numérica, hizo un esfuerzo enorme y apretó al conjunto visitante. Dorregaray, ingresado en lugar de Sánchez, inventó un gol gracias a su astucia, su empuje y su fe. Con el 1-1 y Atlanta agrandado se podía pensar en una heroica victoria. Pero pronto se hizo sentir el gran esfuerzo físico realizado y el equipo de Ruiz se fue quedando, retrayéndose. Había que conservar el empate. Colegiales, con más resto físico, fue el que intentó llevarse el triunfo.
La igualdad fue justa. Atlanta no pudo empezar el 2017 con una victoria y sigue empantanado en sus propias lagunas.
sábado, 11 de marzo de 2017
jueves, 22 de diciembre de 2016
A mitad de camino
Con la finalización de la primera rueda, se terminó el 2016 y, como siempre, es momento de un balance futbolístico. Después del tristísimo desenlace del torneo de transición en el que, ante un estadio repleto, Atlanta se quedó en las puertas del ascenso al no poder superar al campeón Flandria, el objetivo pasó a ser pronto lograr el ascenso esta temporada 2016/2017. Biggeri había cumplido su ciclo luego de luchar sin éxito dos veces por llegar a la B Nacional, y era el turno de Ruiz, quien ya lo había logrado con Almagro en 2015, cuando fue justamente verdugo de Atlanta.
El Bohemio armó un plantel renovado, con algunos nombres importantes gracias a un presupuesto alto para la categoría. En los papeles, ya era candidato. Sin Losada en el arco, sin el símbolo Mancinelli, y con Pons lesionado, Ruiz debió armar un equipo prácticamente desde cero. Sólo mantuvo a la dupla central Alonso-Otermin, e innovó colocando al cuestionado Ezequiel Rodríguez en la posición de volante central más retrasado. El Tucu se convirtió en una pieza clave del equipo desde esa nueva posición. Atlanta tuvo un comienzo de torneo más que prometedor, mostrando todo su poderío de ataque. Ramos apareció en su mejor versión, Peralta fue desequilibrante para llamar la atención de clubes de divisiones superiores, y Dorregaray sorprendió por su capacidad para asociarse al juego colectivo. El Bohemio era un equipo que mataba en el área rival, aunque sufría en la propia. Sin embargo, el nivel fue decayendo con el correr de las fechas hasta llegar a este presente gris. Por supuesto, perdió la punta y se hundió en el enorme pelotón de los que pelean arriba. Expectante, con la posibilidad de volver a retomar la cima, pero con la chance también de seguir cayendo cuesta abajo.
¿Qué pasó con ese Atlanta arrollador? Por un lado, nunca pudo solucionar sus problemas defensivos. En el arco, tanto Medina como Gómez presentaron dudas. En la defensa, Ruiz probó distintos marcadores laterales, tanto en el sector derecho (Monge, Tenaglia, Guerra) como izquierdo (Sánchez, Jerez). Por ahora, ni el DT ni los hinchas parecen convencidos de cuál debería ser la alineación en defensa. De todos modos, si al principio la endeblez defensiva era compensada con una buena dosis de efectividad ofensiva, el rendimiento goleador mermó en las últimas fechas. Cayeron las performances de Ramos, Dorregaray (luego de la lesión) y Peralta, jugadores que habían empezado en un alto nivel. Atlanta se convirtió en un equipo totalmente García dependiente. El Guri fue lo más destacado de la segunda mitad de esta primera rueda, pero no alcanzó su fútbol para que el equipo saliera a flote. Mientras tanto, Ruiz parece a veces desconcertado. Sus planteos extraños y defectuosos ante Morón y UAI Urquiza costaron dos derrotas y el enojo de los hinchas, que en la última fecha despidieron al DT con algunos insultos y reclamos. Se le exige más a un equipo que tiene jerarquía pero deberá encontrarle una vuelta a sus inseguridades abajo, y deberá recuperar el nivel individual de las figuras que sostenían el fútbol que alguna vez supimos ver.
El Bohemio armó un plantel renovado, con algunos nombres importantes gracias a un presupuesto alto para la categoría. En los papeles, ya era candidato. Sin Losada en el arco, sin el símbolo Mancinelli, y con Pons lesionado, Ruiz debió armar un equipo prácticamente desde cero. Sólo mantuvo a la dupla central Alonso-Otermin, e innovó colocando al cuestionado Ezequiel Rodríguez en la posición de volante central más retrasado. El Tucu se convirtió en una pieza clave del equipo desde esa nueva posición. Atlanta tuvo un comienzo de torneo más que prometedor, mostrando todo su poderío de ataque. Ramos apareció en su mejor versión, Peralta fue desequilibrante para llamar la atención de clubes de divisiones superiores, y Dorregaray sorprendió por su capacidad para asociarse al juego colectivo. El Bohemio era un equipo que mataba en el área rival, aunque sufría en la propia. Sin embargo, el nivel fue decayendo con el correr de las fechas hasta llegar a este presente gris. Por supuesto, perdió la punta y se hundió en el enorme pelotón de los que pelean arriba. Expectante, con la posibilidad de volver a retomar la cima, pero con la chance también de seguir cayendo cuesta abajo.
¿Qué pasó con ese Atlanta arrollador? Por un lado, nunca pudo solucionar sus problemas defensivos. En el arco, tanto Medina como Gómez presentaron dudas. En la defensa, Ruiz probó distintos marcadores laterales, tanto en el sector derecho (Monge, Tenaglia, Guerra) como izquierdo (Sánchez, Jerez). Por ahora, ni el DT ni los hinchas parecen convencidos de cuál debería ser la alineación en defensa. De todos modos, si al principio la endeblez defensiva era compensada con una buena dosis de efectividad ofensiva, el rendimiento goleador mermó en las últimas fechas. Cayeron las performances de Ramos, Dorregaray (luego de la lesión) y Peralta, jugadores que habían empezado en un alto nivel. Atlanta se convirtió en un equipo totalmente García dependiente. El Guri fue lo más destacado de la segunda mitad de esta primera rueda, pero no alcanzó su fútbol para que el equipo saliera a flote. Mientras tanto, Ruiz parece a veces desconcertado. Sus planteos extraños y defectuosos ante Morón y UAI Urquiza costaron dos derrotas y el enojo de los hinchas, que en la última fecha despidieron al DT con algunos insultos y reclamos. Se le exige más a un equipo que tiene jerarquía pero deberá encontrarle una vuelta a sus inseguridades abajo, y deberá recuperar el nivel individual de las figuras que sostenían el fútbol que alguna vez supimos ver.
domingo, 18 de diciembre de 2016
ATLANTA 1 ACASSUSO 2
Atlanta cerró el 2016 de la peor manera, perdiendo en Villa Crespo frente al débil Acassuso en tiempo de descuento. La clasificación a la Copa Argentina ya estaba asegurada, pero luego de la necesaria vuelta a la victoria en Agronomía el Bohemio debía ratificar su recuperación con un nuevo triunfo que lo permitiera empezar el año cerca de la cima. Sin embargo, todo fue una pesadilla. El conjunto visitante no hizo méritos pero golpeó en los momentos justos: al principio y al final del partido. Sorprendió con un gol en contra de Otermín en el inicio que costó mucho remontar. El local tardó en hacerse del dominio de la pelota tras el golpe tempranero, pero pronto logró poner a Acassuso contra las cuerdas. El empate estaba al caer y llegó cuando el arquero titular visitante salió lesionado: en la primera jugada, Ezequiel Rodríguez metió un frentazo inatajable para emparejar el marcador. Con el 1-1, Atlanta se fue con todo para buscar darlo vuelta.
Sin embargo, no aprovechó sus oportunidades y su protagonismo se fue diluyendo. Desde el banco, los cambios no ayudaron para revitalizar el ataque sino que por el contrario debilitaron las posibilidades del equipo. Dorregaray, en bajo nivel, reemplazó a un movedizo Altobelli. La inclusión de Milton Giménez como tercer centrodelantero y cambiando el esquema táctico generó más confusión. La salida de Guri García, desde hace tiempo el jugador más desequilibrante, era el cambio que faltaba para que las chances del Bohemio se redujeran al mínimo. Desorientado, a Atlanta se le escapaba el tiempo y se hundía en su propia impotencia. Aun sin atacar, se mostraba descompensado atrás. Acassuso aprovechó los espacios y en un contragolpe, en el último minuto, el ex bohemio Bozzoni metió un zurdazo tremendo para silenciar a todo Villa Crespo.
Una dura derrota, inesperada, para un público que esperaba ver la recuperación de su equipo y alimentar las esperanzas para afrontar la segunda mitad del campeonato.
Sin embargo, no aprovechó sus oportunidades y su protagonismo se fue diluyendo. Desde el banco, los cambios no ayudaron para revitalizar el ataque sino que por el contrario debilitaron las posibilidades del equipo. Dorregaray, en bajo nivel, reemplazó a un movedizo Altobelli. La inclusión de Milton Giménez como tercer centrodelantero y cambiando el esquema táctico generó más confusión. La salida de Guri García, desde hace tiempo el jugador más desequilibrante, era el cambio que faltaba para que las chances del Bohemio se redujeran al mínimo. Desorientado, a Atlanta se le escapaba el tiempo y se hundía en su propia impotencia. Aun sin atacar, se mostraba descompensado atrás. Acassuso aprovechó los espacios y en un contragolpe, en el último minuto, el ex bohemio Bozzoni metió un zurdazo tremendo para silenciar a todo Villa Crespo.
Una dura derrota, inesperada, para un público que esperaba ver la recuperación de su equipo y alimentar las esperanzas para afrontar la segunda mitad del campeonato.
sábado, 10 de diciembre de 2016
COMU 0 ATLANTA 1
(Fotos: Jorge de Gregorio)
Un triunfo vital consiguió Atlanta en su visita a Agronomía, luego de una larga sequía de 5 partidos sin ganar que significó su peor momento en el campeonato. En el anteúltimo encuentro de este 2016, el Bohemio necesitaba la victoria para no seguir en caída libre en la tabla de posiciones, afrontar con algo más de confianza la segunda parte del torneo, y para buscar también el objetivo no menor de clasificar a la Copa Argentina. Ahora deberá ratificar su recuperación cuando reciba a Acassuso.
No le sobró nada al equipo de Ruiz para vencer a Comunicaciones, otro conjunto que en las primeras fechas venía peleando palmo a palmo y se cayó en las últimas fechas. El DT decidió volver a incluir a los mismos once que habían mostrado una mejora colectiva en el empate ante Estudiantes. El comienzo sin embargo no fue nada bueno. En buena parte del primer tiempo el dominador fue el local. Tuvo más la pelota y con sus llegadas era una fuera amenaza para el arco de Agustín Gómez. Atlanta pudo recuperarse de la mano de la conducción de Gurí García, el jugador clave en los últimos encuentros. El Bohemio emparejó el juego y llegó con peligro, pero nuevamente los delanteros no estaban en un buen momento. En el segundo tiempo, el destino torció el rumbo. Si en anteriores oportunidades Atlanta no había logrado llevarse el triunfo por su falta de definición, esta vez pudo aparecer el goleador Leo Ramos para peinar un buen centro de García y marcar el gol de los tres puntos. Con eso alcanzó. En el segundo tiempo el conjunto visitante fue más. Pese a resguardarse en cambios defensivos (Tenaglia entró por Ramos y Monge pasó a ser el volante derecho), Atlanta no sufrió tanto porque Comu no pudo generar chances claras para empatarlo. Incluso, pudo haber estado más cerca el segundo en algún contragolpe.
miércoles, 30 de noviembre de 2016
Lo barato sale caro
Teniendo uno de los presupuestos más altos de la categoría, muchos hinchas aparecen enojados con el rendimiento insatisfactorio de un equipo del que se esperaba más. Como ante cada crisis, la solución obvia y simple se busca por oposición a la realidad que no nos conforma. Claro que la realidad presenta una multiplicidad de elementos y resulta difícil distinguir cuál (o cuáles) es la causa del problema. Ahora pareciera que el problema radica en contar con un plantel caro, con jugadores que cobran grandes sueldos pero no rinden. Surge la hipótesis del plantel barato, con jugadores buenos pero que cobren bajos sueldos. Humildes, con hambre de gloria. Supongamos por un momento que existen varios buenos jugadores subvalorados con los cuales se pueda armar un plantel que ascienda (y no digo pelear el ascenso porque eso ya es insuficiente, ya lo hemos tenido de sobra estos años). Supongamos que sólo Atlanta quiere a esos jugadores y ningún otro club los quiere (porque en caso de que otro los quiera, por ley de oferta y demanda, el contrato sería cada vez más alto a medida que aumenta la competencia). Supongamos que tenemos el plantel barato, que las cuentas están claras, y que tenemos los buenos jugadores que nos permitan ser superiores al resto de los rivales. Ahora estos hombres deberán bancarse la presión desde la primera fecha. Atlanta es uno de los tres o cuatro equipos de la categoría en los que la obligación no es otra que ascender y cualquier otro resultado es un fracaso deportivo. Los hinchas lo hacen saber. No hay mucho tiempo para un proyecto de trabajo, para esperar resultados. Nosotros somos Atlanta, tenemos que ganar siempre, superar a todos los rivales, tener a los mejores jugadores ¡y que además cobren sueldos bajos!
martes, 29 de noviembre de 2016
ATLANTA 0 ESTUDIANTES 0
No alcanza el alivio de una mejora futbolística porque los números siguen sin cerrar y Atlanta continúa perdiendo terreno en el campeonato. La caída no tiene fin mientras el Bohemio se estanca en su sequía goleadora: lleva cinco sin poder ganar. La fecha libre será la oportunidad para que varios equipos lo superen en la tabla. La necesidad de triunfos es apremiante.
Por lo menos, esta vez el equipo se retiró con merecidos aplausos pese a no poder quebrar a Estudiantes, otro que venía entonado pero se fue cayendo en las últimas presentaciones. El visitante vino apenas a intentar llevarse un punto y logró, con un a propuesta poco ambiciosa. Atlanta sufrió poco en defensa y fue superior al conjunto de Caseros, pero nuevamente falló en la definición. Como en la segunda etapa ante UAI Urquiza, generó las situaciones de peligro y sólo le faltó concretar. El dominio no fue total ni absoluto, pero el equipo de Ruiz hizo los méritos como para ganarlo, especialmente en un segundo tiempo en que convirtió en figura excluyente al arquero Pucheta. Esta vez el mediocampo recuperó parcialmente su nivel de despliegue y juego, y la inclusión de Altobelli para volver a jugar con doble nueve fue positiva para el fútbol del equipo. Atlanta tuvo más peso en el área. Sobretodo desde la banda de Peralta, se cansó de desbordar y así llegaron las chances más claras. ¿Faltó una cuota de suerte? ¿Pericia ofensiva? Lo cierto es que quedó lejos la contundencia y efectividad de aquel equipo que mataba en el inicio del torneo por su poderío de gol.
Por lo menos, esta vez el equipo se retiró con merecidos aplausos pese a no poder quebrar a Estudiantes, otro que venía entonado pero se fue cayendo en las últimas presentaciones. El visitante vino apenas a intentar llevarse un punto y logró, con un a propuesta poco ambiciosa. Atlanta sufrió poco en defensa y fue superior al conjunto de Caseros, pero nuevamente falló en la definición. Como en la segunda etapa ante UAI Urquiza, generó las situaciones de peligro y sólo le faltó concretar. El dominio no fue total ni absoluto, pero el equipo de Ruiz hizo los méritos como para ganarlo, especialmente en un segundo tiempo en que convirtió en figura excluyente al arquero Pucheta. Esta vez el mediocampo recuperó parcialmente su nivel de despliegue y juego, y la inclusión de Altobelli para volver a jugar con doble nueve fue positiva para el fútbol del equipo. Atlanta tuvo más peso en el área. Sobretodo desde la banda de Peralta, se cansó de desbordar y así llegaron las chances más claras. ¿Faltó una cuota de suerte? ¿Pericia ofensiva? Lo cierto es que quedó lejos la contundencia y efectividad de aquel equipo que mataba en el inicio del torneo por su poderío de gol.
viernes, 25 de noviembre de 2016
Volvió Sentimiento, en forma de fichas de archivo
Sentimiento Bohemio vuelve a la nube. No, no habrá nuevas notas ni verá allí nada sobre la actualidad que tanto nos desvela. Solamente se irá subiendo a www.sentimientobohemio.wordpress.com el material de archivo que supo acumular la página partidaria del club más reconocida dentro y fuera del ámbito bohemio.
SB funcionó entre 1999 y 2014, en un mundo muy diferente al que vivimos hoy. El formato y el estilo que lo caracterizaron durante década y media no pudo sobrevivir a la invasión de las redes sociales y los dispositivos móviles. Surgió una nueva forma de informar y de leer, a la que SB nunca pudo ni quiso adaptarse. Hoy la información llega al instante, cruda, sin procesamiento alguno, sin redacción, sin análisis. El lector la devora y busca su siguiente presa con el scroll. La quiere ya, y en menos de 140 caracteres. Lo que pasó ayer, anteayer, ya es obsoleto. Quiere saber lo que está ocurriendo en este preciso momento, y anticipar lo que ocurrirá después. No importa si un pase se cae porque se desliza un nombre de un posible refuerzo. Todo sea por alimentar la vorágine de la información instantánea.
Lo que quedó del desguace de un medio periodístico de otra era de la comunicación fue por suerte un riquísimo material centrado sobretodo en la enorme historia de Atlanta. Por suerte es un material que nunca será inútil, obsoleto, sino que es eterno, infinito, atemporal. Hay detrás una gran dedicación de esfuerzo y una romántica pasión por la Verdad, el Bien y la Belleza.
SB funcionó entre 1999 y 2014, en un mundo muy diferente al que vivimos hoy. El formato y el estilo que lo caracterizaron durante década y media no pudo sobrevivir a la invasión de las redes sociales y los dispositivos móviles. Surgió una nueva forma de informar y de leer, a la que SB nunca pudo ni quiso adaptarse. Hoy la información llega al instante, cruda, sin procesamiento alguno, sin redacción, sin análisis. El lector la devora y busca su siguiente presa con el scroll. La quiere ya, y en menos de 140 caracteres. Lo que pasó ayer, anteayer, ya es obsoleto. Quiere saber lo que está ocurriendo en este preciso momento, y anticipar lo que ocurrirá después. No importa si un pase se cae porque se desliza un nombre de un posible refuerzo. Todo sea por alimentar la vorágine de la información instantánea.
Lo que quedó del desguace de un medio periodístico de otra era de la comunicación fue por suerte un riquísimo material centrado sobretodo en la enorme historia de Atlanta. Por suerte es un material que nunca será inútil, obsoleto, sino que es eterno, infinito, atemporal. Hay detrás una gran dedicación de esfuerzo y una romántica pasión por la Verdad, el Bien y la Belleza.
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