sábado, 25 de marzo de 2017

EXCURSIONISTAS 1 ATLANTA 3

Tercer triunfo al hilo del Bohemio, que luego de haber superado a Morón en un partido clave se mantiene a tiro de la punta. Atlanta jugó su mejor encuentro en mucho tiempo para vencer con suma justicia de visitante frente a Excursionistas. El resultado debió haber tenido la amplitud propia de una goleada, pero el descuento local sobre el final y las oportunidades desperdiciadas impidieron redondear una brecha más ancha en el marcador. El equipo de Ruiz fue claro dominador de principio a fin, explotando y exponiendo los evidentes problemas del local para defender y para armar juego. Le fue sencillo a Atlanta, con su claridad en el juego y sus jugadores de mayor jerarquía, imponerse en el desarrollo y llegar con grave peligro al arco de Excursionistas. En el primer tiempo se vio lo mejor de la producción colectiva ofensiva, con un Dorregaray enchufadísimo. Justamente él fue quien abrió la cuenta y quien asistió a Ramos, para que los de Ruiz se fueran al entretiempo con una ventaja de 2-0 que no quedaba grande.
En la segunda parte, la producción aflojó, pero aun así tuvo chances para liquidarlo. Ramos volvió a meterla para construir el 3-0 parcial que ya daba por terminado el pleito. Fue un gran partido de Atlanta, que creció en la construcción de juego y mostró una gran personalidad y autoridad para imponerse sobre su rival. No hubo equivalencias entre los dos equipos, que parecían de categorías distintas. Nuevamente Gómez se mostró seguro en el fondo, Tenaglia firme en la defensa, Rodríguez y Seijas sosteniendo el mediocampo y Dorregaray como gran referencia ofensiva. Con este funcionamiento, pareciera que Ruiz ha encontrado una idea para seguir apostando en las fechas que siguen. No hay mucho margen: Atlanta necesita seguir sumando de a tres si quiere ganarle el ascenso a Morón.

miércoles, 22 de marzo de 2017

ATLANTA 1 MORON 0

Un triunfo tremendo, como hacía tiempo que no se festejaba en Villa Crespo. ¿Cuánto hacía que no se gritaba un gol así y se salía cantando por las calles del barrio? De repente, volvió la poderosa fuerza de la ilusión: Atlanta ganó un partido clave y demostró que puede pelear el campeonato. Derrotó al todavía único líder, Deportivo Morón, y se puso como escolta, a un solo punto de la cima. La película tuvo tensión, fue intensa, pero terminó con un final feliz: victoria agónica en tiempo de descuento y ratificación de la histórica paternidad bohemia sobre el conjunto del Oeste.
En un encuentro muy peleado, en donde corría la sensación de que cualquier error podía sentenciar a uno de los dos equipos, Atlanta tuvo su merecido premio por intentar buscar el triunfo desde el primer hasta el último minuto. El conjunto de Otta vino al Gran León a llevarse de un partido difícil un punto que le permitiera seguir cómodo en la punta. Con ese objetivo, usó todas las artimañas conocidas en el fútbol. Se dedicó a hacer tiempo sistemáticamente, sobretodo en la segunda etapa y en momentos en que se vio acorralado. En cuanto al fútbol, arriesgó muy poco. Buscó tener la pelota pero sin profundizar. Tal es así que no pateó una vez al arco, en parte por su mezquindad, pero también por la gran tarea de la defensa bohemia, que junto con Agustín Gómez mostraron una bienvenida seguridad en los últimos dos encuentros (justamente terminaron con valla invicta).
Atlanta fue puro fútbol. No apareció el fútbol que sigue ausente desde hace ya varios partidos, pero sí se notó que los jugadores salieron a disputar cada pelota como si fuera la última. El local entendió que estaba jugándose una final. Con una gran actitud y un despliegue físico notable, el equipo de Ruiz supo hacerse protagonista en distintos tramos del partido. En el segundo tiempo empezó a sumar las chances más claras. El tiempo se agotaba y parecía que Atlanta no había podido aprovechar sus mejores chances para ganarlo. Para colmo, varios jugadores estaban cansados por el enorme sacrificio, y el equipo no tenía resto para seguir presionando. Ruiz se demoró con los cambios que debía haber hecho para renovar las energías del equipo. Sin embargo, todavía quedaba un restito cuando en el tiempo de descuento apareció Diego Dorregaray para marcar el gol que hizo explotar las gargantas bohemias.

sábado, 18 de marzo de 2017

TALLERES 0 ATLANTA 1

El Bohemio volvió al triunfo luego de una racha negativa, justo antes de un choque fundamental ante el puntero Morón. Si logra vencer al Gallo en Villa Crespo quedará a un punto y podrá demostrar que puede volver a soñar con el ascenso. Por lo demás, la ajustada y sufrida victoria ante Talleres, el último de la tabla y que viene de perder 9 de sus últimos 10 encuentros, no dejó mucho material para ilusionarse. Atlanta ganó y nada más.
Ruiz sorprendió con un esquema extraño que nunca había utilizado: 4-3-3 en vez del 4-4-2 tradicional. Llamaron la atención las posiciones de Dorregaray y García como extremos derecho e izquierdo, respectivamente. Peralta empezó sentado en el banco, tal como lo hizo en los amistosos de pretemporada. El partido fue malo, chato, parejo. Parecía ir camino a un justo 0-0 que castigaba a dos equipos que habían hecho muy pocos méritos para ganarlo. Atlanta mostró siempre una mejor imagen que en la primera etapa ante Colegiales, pero no aparecía el fútbol en ataque para pensar en el triunfo. Dorregaray y García jugaron lejos del arco, muy pegados contra la raya. El gol de Leo Ramos, de cabeza, tras una jugada fortuita, sentenció el encuentro y cambió el desarrollo del juego. A partir de ahí, el local jugó nervioso, desesperado, y dejó enormes huecos atrás. El conjunto de Ruiz, cómodo con la ventaja, se tranquilizó y se paró de contragolpe. Fabricó así un buen número de oportunidades clarísimas para liquidarlo pero falló increíblemente en la definición. Lo mejor para destacar, además de los tres puntos: la seguridad defensiva, gracias a una impecable labor del arquero Gómez y un gran debut en la zaga de Leonardo Gogna, uno de los dos refuerzos bohemios para esta segunda rueda. 
Quedan abiertas las incógnitas en la formación para el trascendental encuentro del martes. ¿Pons volverá a la titularidad luego de su suspensión? ¿Gogna saldrá del equipo si está para jugar el capitán Otermin? ¿Peralta volverá pese a que no levanta su nivel?  

sábado, 11 de marzo de 2017

ATLANTA 1 COLEGIALES 1

Después de un largo parate, pareciera que el tiempo no hubiera pasado. Atlanta comenzó la segunda rueda no con la contundencia y la potencia con que había empezado la primera, sino con el desconcierto y las dudas con que la terminó en diciembre. Por el rival y la situación del equipo en la tabla, la conclusión es que perdió dos puntos al empatar como local ante el débil Colegiales. La realidad es que el desarrollo del partido le fue sumamente desfavorable, y terminó salvándose de no irse con las manos vacías en la vuelta del fútbol argentino.
El Bohemio mostró dos caras futbolísticas en cada tiempo. En el primero, su lado más oscuro. Sin juego, sin ideas, sin dominio de la pelota y ofreciendo muchas ventajas atrás. Colegiales aprovechó y se puso 1-0 con un remate de Scatularo. Si la derrota parcial y la imposibilidad de crear peligro eran ya grandes obstáculos para pensar en buen resultado, ¿qué se podía esperar luego de la insólita expulsión de Pons? El delantero volvía después de casi un año tras su lesión ligamentaria y no pudo terminar el primer tiempo. Los hinchas no podían soñar con una inspiración del goleador del campeonato de transición 2016.
Todo pintaba para desastre. Sin embargo, en el segundo tiempo hubo un cambio importante en la actitud del equipo. Se afirmó atrás y fue a buscarlo con más ímpetu que fútbol. Pese a la desventaja numérica, hizo un esfuerzo enorme y apretó al conjunto visitante. Dorregaray, ingresado en lugar de Sánchez, inventó un gol gracias a su astucia, su empuje y su fe. Con el 1-1 y Atlanta agrandado se podía pensar en una heroica victoria. Pero pronto se hizo sentir el gran esfuerzo físico realizado y el equipo de Ruiz se fue quedando, retrayéndose. Había que conservar el empate. Colegiales, con más resto físico, fue el que intentó llevarse el triunfo.
La igualdad fue justa. Atlanta no pudo empezar el 2017 con una victoria y sigue empantanado en sus propias lagunas.

jueves, 22 de diciembre de 2016

A mitad de camino

Con la finalización de la primera rueda, se terminó el 2016 y, como siempre, es momento de un balance futbolístico. Después del tristísimo desenlace del torneo de transición en el que, ante un estadio repleto, Atlanta se quedó en las puertas del ascenso al no poder superar al campeón Flandria, el objetivo pasó a ser pronto lograr el ascenso esta temporada 2016/2017. Biggeri había cumplido su ciclo luego de luchar sin éxito dos veces por llegar a la B Nacional, y era el turno de Ruiz, quien ya lo había logrado con Almagro en 2015, cuando fue justamente verdugo de Atlanta.
El Bohemio armó un plantel renovado, con algunos nombres importantes gracias a un presupuesto alto para la categoría. En los papeles, ya era candidato. Sin Losada en el arco, sin el símbolo Mancinelli, y con Pons lesionado, Ruiz debió armar un equipo prácticamente desde cero. Sólo mantuvo a la dupla central Alonso-Otermin, e innovó colocando al cuestionado Ezequiel Rodríguez en la posición de volante central más retrasado. El Tucu se convirtió en una pieza clave del equipo desde esa nueva posición. Atlanta tuvo un comienzo de torneo más que prometedor, mostrando todo su poderío de ataque. Ramos apareció en su mejor versión, Peralta fue desequilibrante para llamar la atención de clubes de divisiones superiores, y Dorregaray sorprendió por su capacidad para asociarse al juego colectivo. El Bohemio era un equipo que mataba en el área rival, aunque sufría en la propia. Sin embargo, el nivel fue decayendo con el correr de las fechas hasta llegar a este presente gris. Por supuesto, perdió la punta y se hundió en el enorme pelotón de los que pelean arriba. Expectante, con la posibilidad de volver a retomar la cima, pero con la chance también de seguir cayendo cuesta abajo.
¿Qué pasó con ese Atlanta arrollador? Por un lado, nunca pudo solucionar sus problemas defensivos. En el arco, tanto Medina como Gómez presentaron dudas. En la defensa, Ruiz probó distintos marcadores laterales, tanto en el sector derecho (Monge, Tenaglia, Guerra) como izquierdo (Sánchez, Jerez). Por ahora, ni el DT ni los hinchas parecen convencidos de cuál debería ser la alineación en defensa. De todos modos, si al principio la endeblez defensiva era compensada con una buena dosis de efectividad ofensiva, el rendimiento goleador mermó en las últimas fechas. Cayeron las performances de Ramos, Dorregaray (luego de la lesión) y Peralta, jugadores que habían empezado en un alto nivel. Atlanta se convirtió en un equipo totalmente García dependiente. El Guri fue lo más destacado de la segunda mitad de esta primera rueda, pero no alcanzó su fútbol para que el equipo saliera a flote. Mientras tanto, Ruiz parece a veces desconcertado. Sus planteos extraños y defectuosos ante Morón y UAI Urquiza costaron dos derrotas y el enojo de los hinchas, que en la última fecha despidieron al DT con algunos insultos y reclamos. Se le exige más a un equipo que tiene jerarquía pero deberá encontrarle una vuelta a sus inseguridades abajo, y deberá recuperar el nivel individual de las figuras que sostenían el fútbol que alguna vez supimos ver.

domingo, 18 de diciembre de 2016

ATLANTA 1 ACASSUSO 2

Atlanta cerró el 2016 de la peor manera, perdiendo en Villa Crespo frente al débil Acassuso en tiempo de descuento. La clasificación a la Copa Argentina ya estaba asegurada, pero luego de la necesaria vuelta a la victoria en Agronomía el Bohemio debía ratificar su recuperación con un nuevo triunfo que lo permitiera empezar el año cerca de la cima. Sin embargo, todo fue una pesadilla. El conjunto visitante no hizo méritos pero golpeó en los momentos justos: al principio y al final del partido. Sorprendió con un gol en contra de Otermín en el inicio que costó mucho remontar. El local tardó en hacerse del dominio de la pelota tras el golpe tempranero, pero pronto logró poner a Acassuso contra las cuerdas. El empate estaba al caer y llegó cuando el arquero titular visitante salió lesionado: en la primera jugada, Ezequiel Rodríguez metió un frentazo inatajable para emparejar el marcador. Con el 1-1, Atlanta se fue con todo para buscar darlo vuelta.
Sin embargo, no aprovechó sus oportunidades y su protagonismo se fue diluyendo. Desde el banco, los cambios no ayudaron para revitalizar el ataque sino que por el contrario debilitaron las posibilidades del equipo. Dorregaray, en bajo nivel, reemplazó a un movedizo Altobelli. La inclusión de Milton Giménez como tercer centrodelantero y cambiando el esquema táctico generó más confusión. La salida de Guri García, desde hace tiempo el jugador más desequilibrante, era el cambio que faltaba para que las chances del Bohemio se redujeran al mínimo. Desorientado, a Atlanta se le escapaba el tiempo y se hundía en su propia impotencia. Aun sin atacar, se mostraba descompensado atrás. Acassuso aprovechó los espacios y en un contragolpe, en el último minuto, el ex bohemio Bozzoni metió un zurdazo tremendo para silenciar a todo Villa Crespo.
Una dura derrota, inesperada, para un público que esperaba ver la recuperación de su equipo y alimentar las esperanzas para afrontar la segunda mitad del campeonato.