lunes, 7 de mayo de 2018

Resumen futbolístico 2017/18

Atlanta cerró otra temporada muy similar a las anteriores, con un fuerte gusto a frustración. La eliminación en la primera instancia del Reducido, teniendo todo a favor jugando como local, se ha vuelto ya una mala costumbre. La campaña fue mala. Un cuarto puesto en la tabla y una eliminación prematura en el Octogonal son muy poco para un club que tiene como objetivo el ascenso y que al menos debería estar en la pelea grande.
El Bohemio empezó la temporada 2017/18 con un cambio de timón y muchos nombres nuevos. Se fueron varios de los jugadores de jerarquía que conformaban el plantel anterior, la dirigencia echó a Guillermo Duró y contrató a Francisco Berscé. El ex arquero venía con más antecedentes en Juveniles que en Primera y se anunció el comienzo de un proyecto futbolístico, con varios jugadores muy jóvenes y a los que se les hizo un contrato de 2 años, con la idea de apostar a un mediano plazo. Era una apuesta arriesgada ya que Berscé no tenía experiencia en la categoría y porque la juventud puede dar resultados imprevisibles. Además, la paciencia no iba a ser mayor: el objetivo no podía no ser el ascenso. Ante este panorama se podía esperar una larga adaptación. Sin embargo, el inicio fue auspicioso. En los primeros partidos se vio lo mejor de Atlanta en este campeonato. El DT había logrado imponer un estilo de juego a sus dirigidos, pregonando la salida limpia por abajo y una presión constante. El equipo de Berscé jugó algunos muy buenos partidos, con un juego dinámico, veloz, lucido, que entusiasmó a los hinchas. La mejor expresión se vio en Santa Fe, cuando Atlanta le dio una lección de fútbol a Belgrano, por la Copa Argentina. Más allá de la eliminación lógica ante River por la Copa, era el momento de afirmarse en el campeonato y agarrar la punta, algo que parecía lógico por rendimiento. Sin embargo, pronto (muy pronto y muy repentinamente) el castillo de naipes se derrumbó. El fútbol de alto vuelo se esfumó completamente y los resultados fueron catastróficos. Cinco derrotas seguidas hundieron a Atlanta en la tabla. Logró recuperarse en cuanto a resultados para clasificar cómodamente al Reducido, pero nunca logró acercarse a la lucha por el título. Berscé entró en una total confusión de la cual nunca pudo salir. Nunca supo cómo devolverle al equipo su poder de juego. Hizo cambios tácticos y de nombres. De todos los colores. Algunos sorpresivos, extraños. Estuvo en la cuerda floja pero zafó. La mayoría de los rendimientos individuales decayó rotundamente. Los que se habían agrandado ante los más grandes, ahora parecían chiquitos frente a los más chicos. El rendimiento colectivo pasó a ser un fantasma de lo que supo ser. La mayor parte del torneo se vio un Atlanta tibio, sin ideas, frágil, débil. Para colmo, sobre el final pesaron las ausencias en la defensa, el sector más vulnerable del equipo en todo el campeonato. Seguramente sea el fin de ciclo para un técnico que no le encontró la vuelta, que no tuvo respuestas. Pero deja un plantel con jugadores jóvenes, varios prometedores y algunos del club, que si son administrados correctamente pueden conformar un mejor equipo pensando en la siguiente temporada.

domingo, 6 de mayo de 2018

ATLANTA 0 TRISTAN SUAREZ 1

La eliminación prematura, previsible, añadió un episodio más a la larga historia de fracasos en los mano a mano por el Ascenso en las últimas dos décadas. Previsible en parte por este prontuario que cada vez se hace más pesado, previsible porque el equipo no aparece desde hace varios meses. Atlanta venía jugando mal y no estuvo a la altura de las circunstancias en estos cuartos de final. Había razones para creer. El Bohemio se venía haciendo fuerte en este 2018 en Villa Crespo, y con un empate bastaba para pasar a la siguiente instancia. Enfrente estaba Tristán Suárez, irregular pero con un gran poder de gol en su temible dupla de ataque López-Salmerón. No apareció el Atlanta que se agrandó como nunca en la Copa Argentina, el que entusiasmaba a principio de campeonato con un juego dinámico y eficaz. Por el contrario, se vio el mismo Atlanta lleno de dudas, desordenado, desorientado, sin conceptos, que vimos la mayor parte de la temporada. El 4-3-3 con el que salió Berscé a disputar este encuentro casi le cuesta la derrota desde muy temprano. El Bohemio salió dormido, en una catástrofe táctica y ofreciendo grandes ventajas a Tristán Suárez, que casi convierte en los primeros minutos. Luego, el DT cambió a un 5-2-3 con el que los jugadores se sintieron más cómodos, con Vega de líbero en vez de interior derecho. Además, inicialmente el equipo intentó salir jugando por abajo en una cancha rápida, afectada por las intensas lluvias, por lo que proliferaron los errores. Cuando Atlanta entendió que no podía jugar por abajo y que tenía que ocupar los huecos atrás, logró hacerse del control del juego y alejar al visitante del arco de Viain. Seijas y Previtali levantaron su nivel, pero arriba costó mucho generar peligro. Mazzanti no hizo pie en la cancha embarrada, Oyola fue pura voluntad y Martínez pivoteó bien pero le quedaron muy pocas para rematar. El conjunto de Berscé apostaba al empate que lo clasificaba, con poca gente llegando al arco rival. El plan parecía funcionar pero en el segundo tiempo Salmerón aprovechó una serie de confusiones y desatenciones en la defensa bohemia -de esas que abundaron en todo el torneo- y marcó el gol que depositó a Suárez en la semifinal por el ascenso. Nuevamente, la historia se repetía. Atlanta, como local, se veía obligado a remontar un resultado para no quedarse afuera en la primera ronda. Claro que a esa altura el conjunto de Berscé ya no tenía armas ni fuerza anímica. Se había preparado para aguantar y ahora tenía que ir a buscarlo. El DT quemó las naves y llenó el equipo de delanteros ofensivos y volantes. Pedrozo, Miranda y Chavez entraron. Pero no pudieron hacer nada. Atlanta se quedó afuera sin tener una chance clara para empatarlo. Pura impotencia. En silencio, triste. Una imagen representativa que retrata lo que fue este campeonato.

martes, 1 de mayo de 2018

Atlanta va de punto contra su maldición

Una nueva temporada ha terminado y Atlanta no logró llegar hasta el final con posibilidades de salir campeón pero sí clasificó cómodamente al Reducido en un puesto ventajoso. Tiene sabor a poco pero todavía queda una chance para obtener el ascenso. Claro que el panorama, por muchas razones, no es alentador. Para empezar, la historia de los últimos años condena al Bohemio en este tipo de instancias. Desde el 2000, Atlanta perdió siempre en el primer mano a mano del Reducido y definiendo siempre como local, a veces incluso con ventaja deportiva. Son ocho los antecedentes fatídicos que conforman esta maldición que se prolonga año a año. Hoy, en 2018, el conjunto de Berscé se encuentra en una posición similar: debe conseguir un empate ante Tristán Suárez en Villa Crespo para clasificar a la semifinal. La gran diferencia con respecto a otras oportunidades es que esta vez Atlanta llega realmente de punto, no como candidato a llevarse el ascenso. Después de un arranque prometedor con momentos de alto vuelo futbolístico, el equipo de Berscé sufrió un abrupto bajón en el juego y en los resultados. En la segunda rueda logró reponerse en la tabla pero el DT no encontró un equipo, no consiguió afirmar una idea de juego. Generalmente se vio un Atlanta irregular, desorientado, sin identidad. Además, este plantel no tiene las individualidades de jerarquía de otros años. La mayoría son jugadores jóvenes, que han tenido buenas actuaciones pero también bajones importantes de rendimiento. Para sumar problemas, una serie de lesiones dejó afuera de la cancha a varios jugadores titulares, algo preocupante de cara a estos partidos definitorios. Lugo, el indiscutible arquero titular, se fracturó la mano en la última fecha y la gran responsabilidad la tendrá el juvenil Viain, que apenas tiene un partido defendiendo el arco en la Primera. La defensa es una gran incógnita. La fragilidad defensiva fue una constante a lo largo del campeonato. Bettini se rompió los ligamentos y Bazán, su suplente, sigue lesionado. Bianchi Arce también se pierde, al menos, el primer encuentro. Ante esta situación, Berscé se ve obligado a improvisar. Sacó a Leyes del ostracismo, reinventó a Sánchez en distintas posiciones, revivió a Tecilla e hizo debutar al juvenil Herrera. Incluso probó con Ochoa jugando en el lateral derecho. ¿Quiénes serán los responsables de marcar a los peligrosos López y Salmerón en cuartos de final? En el mediocampo, se espera que Previtali vuelva en su mejor nivel e ilusiona el gran regreso de Seijas a las canchas. ¿Tendrá su chance Miranda o Berscé seguirá apostando por Ochoa Giménez? La delantera parece cantada con Mazzanti, Martínez y Oyola según los rendimientos de los últimos partidos, aunque sabemos que el DT siempre puede sorprender.

sábado, 28 de abril de 2018

ATLANTA 1 SAN TELMO 2

En la última fecha del campeonato, Atlanta realizó una muy mala presentación y perdió su invicto como local en la segunda rueda, justo antes de afrontar los cuartos de final del Reducido, en donde le alcanzará con un empate para llegar a la semifinal. Fue una tarde negra para el Bohemio en Villa Crespo. Primero, por una actuación muy pobre. Segundo, por la lesión del arquero titular Lugo, que se perderá el Reducido. Tercero, porque la derrota prácticamente lo condena a enfrentar a Barracas, el rival al que todos querían evitar por ser el club del presidente de la AFA. No había buenas noticias ni un panorama alentador cuando Possi dio el pitido final.
Para este encuentro ante San Telmo Berscé decidió formar un equipo alternativo, aunque incluyó también a algunos titulares. En este sentido, la apuesta por arriesgar jugadores difíciles de reemplazar le salió mal, ya que la lesión de Lugo es una gran preocupación de cara al Reducido. Por cómo se dieron los resultados, una victoria hubiera permitido evitar a Barracas, pero lo cierto es que si otros hubieran sido los resultados de la fecha, al Bohemio le hubiera convenido perder para evitar al equipo de Tapia. Más allá de estas especulaciones, decepcionó la actuación del conjunto de Berscé. Atlanta jugó desconcertado, totalmente desordenado tácticamente, sin precisión, sin capacidad de desnivelación. Sólo en algunos tramos del partido logró asentarse en el juego y producir algunas buenas jugadas, pero no alcanzó. Tampoco alcanzó el cabezazo gol de Chaves que fue el empate transitorio para llevarse al menos un punto y obligar a Defensores a ganar. Berscé, desorientado, cambió varias veces de esquema y no pudo darle solidez a un equipo que se vio por momentos desbordado por un San Telmo que se animó. Lo más preocupante fue la fragilidad defensiva, teniendo en cuenta que debido a las lesiones de Bettini, Bazán y Bianchi Arce no hay muchas otras alternativas. Tecilla y Ochoa pueden volver, pero ¿quiénes serán el 4 y el 2 que arranquen el sábado?

domingo, 22 de abril de 2018

COMUNICACIONES 1 ATLANTA 2

Buen triunfo de Atlanta en Agronomía para acomodarse en la tabla de cara al objetivo más próximo: clasificar del quinto puesto para arriba para poder definir los cuartos de final de local y con ventaja deportiva. Con el Reducido tan cerca, Berscé se vio obligado a hacer varios cambios e improvisar ante tantas lesiones. El DT decidió salir a la cancha con un 5-2-3, con el zurdo Ochoa como lateral derecho (ya que los dos 4 del plantel están lesionados) y el debutante Herrera en el sector izquierdo de la defensa. Atlanta ganó bien frente a un conjunto local que se jugaba las últimas chances de aspirar a una clasificación. Fue un claro dominador del juego y generó una gran cantidad de situaciones de peligro, sobretodo en la segunda etapa. En el mediocampo, sobresalió la figura de Gabriel Seijas, que está volviendo tras una larga y complicada lesión y hoy mostró que está en buen nivel, como para darle algo que le falta al equipo: un jugador de jerarquía con sacrificio y conducción, que puede manejar la pelota y filtrar pases de peligro a los delanteros. Ante un panorama oscuro por las lesiones y por el hecho de que Atlanta no llega al Reducido con un equipo armado, el regreso de Seijas es una buena noticia. También el ingreso de Damián Leyes, el experimentado marcador central relegado durante todo el torneo que demostró que está para titular. Por otra parte, Adrián Martínez volvió a convertir -y por duplicado- metiendo presión al DT para ganarse el puesto de centrodelantero, del que era dueño Milton Giménez hasta su lesión. Si bien fue una buena presentación del equipo en general, llamó la atención la baja efectividad goleadora. Con Comunicaciones jugado totalmente en ofensiva, Atlanta tuvo varios contragolpes en los cuales contaba con ventaja numérica, y no los supo aprovechar. Estas oportunidades desperdiciadas casi le cuestan caro, ya que el local logró empatarlo transitoriamente con un cabezazo de Vildozo.

sábado, 7 de abril de 2018

ATLANTA 1 FENIX 1

El campeonato se va apagando y Atlanta sigue sin convencer, sin encontrar el rumbo futbolístico. En la tarde gris de Villa Crespo, ofreció una pálida actuación ante el débil Fénix, que llevaba 13 partidos sin conocer la victoria. Berscé dio nuevamente la nota al incluir entre los titulares a Nakache tras un largo ostracismo y a Pedrozo como centrodelantero, cuando el regreso de Martínez por la lesión de Milton caía de maduro. El DT volvió además al esquema 4-3-3. En el primer tiempo, parecía que todo se encaminaba hacia una victoria tranquila de Atlanta. Fénix mostraba grandes limitaciones, se veía inseguro, y el Bohemio lograba ser punzante, vertical. Se sucedieron las chances y finalmente pudo definirlo Pedrozo. El 1-0 parecía la puerta hacia un triunfo frente a un rival claramente inferior. Pero el conjunto de Berscé, en vez de aprovechar su momento, se durmió y permitió que el visitante se agrandara. Fénix se animó y puso en evidencia los permanentes errores de una defensa que, más allá de los nombres, no ha logrado dar seguridad en este campeonato. Así llegó el empate con un penal de Milla, sobre el final del primer tiempo. La segunda etapa comenzó como había terminado la primera: con el visitante dominando, con la iniciativa futbolística, y un Atlanta totalmente perdido, desdibujado, sin juego y sin actitud. Fénix lo pudo haber dado vuelta pero encontró a un debutante Viain que se fue haciendo cada vez más fuerte con el correr de sus primeros minutos en Primera División. También lo pudo haber ganado el Bohemio, ya que Sánchez falló un penal. El ex Brown decidió, como en oportunidades anteriores, amagar antes de patear pero esta vez el arquero Rodríguez lo esperó y se lo atajó sin problemas. Quizá haya sido clave el consejo de Diego Ledesma, el ex Atlanta que antes del penal bajó rápidamente a hablar con Rodríguez, seguramente para indicarle la costumbre de Sánchez, ya que luego fue felicitado por sus compañeros y dirigentes en la tribuna de Muñecas. Con rendimientos individuales muy bajos y preocupantes, sin ideas de cómo jugar y cómo armar el equipo, Atlanta terminó dando una imagen muy mala. Un empate con Fénix como local y jugando de esta forma es muy poco si se pretende que este equipo pueda dar pelea en un Reducido.

lunes, 2 de abril de 2018

ACASSUSO 1 ATLANTA 1

La sensación es que, si existía una mínima esperanza de campeonar, Atlanta dejó pasar ese último tren. No era un choque sencillo ante el sorprendente Acassuso, que logró colarse entre los primeros puestos con un plantel de poco nombre. Pero era justamente la oportunidad de mostrar algún crecimiento frente a un rival de los de arriba de la tabla. En la cancha de Italiano el Bohemio apenas salvó un empate.
Berscé, como de costumbre, sorprendió con la alineación inicial. Sin Miranda ni Bianchi Arce, optó por Vega como central derecho y un mediocampo integrado por Monserrat, Previtali, Álvarez y Ochoa Giménez. Es decir, varios jugadores con características similares. Pese a este planteo a priori defensivo, Atlanta se paró en el campo con las líneas muy adelantadas y buscando dominar el control de la pelota. Acassuso se sintió en principio cómodo con esta situación, ya que apostó a salir rápido de contragolpe. Mientras que el visitante se enmarañaba en su juego tibio, impreciso e intrascendente, el Quemero lastimaba con pases largos y jugando a las espaldas de los defensores bohemios, que jugaban lejos del arco de Lugo. Así llegó la apertura del marcador. El local había demostrado efectividad y capacidad para aprovechar los espacios. Atlanta nuevamente se encontraba de visitante con la obligación de dar vuelta un resultado, algo muy común en este campeonato. El conjunto de Berscé se hizo dueño del juego y fabricó situaciones claras de peligro, pero no tuvo definición. La más importante la tuvo Previtali, que alcanzó a pararla en el área chica solo frente el arquero pero la mandó por arriba del travesaño. Acassuso siguió apostando a resolverlo de contragolpe, cediendo a Atlanta la iniciativa. Mazzanti fue clave en la primera etapa, el único jugador desequilibrante en el Bohemio, pero no apareció en todo el segundo tiempo, cuando Della Picca sacó a Bozzoni (amonestado) y puso en ese lateral a Luis Monge.
En el segundo tiempo, Berscé fue metiendo mano para acumular más jugadores con características ofensivas. Ingresaron Martínez, Pedrozo y Sosa. El goleador bohemio tuvo dos cabezazos claros que sacó el arquero. Y finalmente llegó la igualdad gracias a un tiro libre excelentemente ejecutado por Guillermo Sánchez. Atlanta pudo haberlo ganado sobre el final pero también lo pudo haber perdido. Nuevamente sufrió por su fragilidad defensiva y por su falta de contundencia en ataque.