lunes, 31 de agosto de 2009

El Commento del Marques:Atlanta 0 - Temperley 0


FALTÓ GASOIL

¡Tiempo loco el de estas pampas donde en pleno invierno hace más de treinta grados y el sol me calcina el yelmo y la armadura hasta ponerlos al rojo vivo! ¡Y para colmo los horarios caprichosos siguen reinando en nuestro cada vez más anárquico fútbol!
Una de la tarde, un calor tropical y un bombero loco que habilita o no habilita la cancha.
Finalmente salen los equipos a la verde gramilla: nuestro querido Atlanta en plena formación y el celestino que vaya a saber quien le endilgó el sambenito de candidato.
El técnico villacrespense dispuso para la emergencia un esquema similar al diagramado siete días atrás en Caseros. Tres en el fondo con Arancibia como eje, con Izquierdoz a su diestra y el pelado Segovia del lado del corazón. Por los medios puso un centro hás bien marcado en el debutante Rutili acompañado por los carrileros Lolli y Silva. Otros trío de volantes en los tres cuartos, con el torito Guzmán y el habilidoso Raúl Quiroga y un paso más adelante el Mágico y, por últmo, Leandro Martínez de llanero solitario en los arrabales del área gasolera.
Arrancaron mejores los dueños de casa, basados en una buena labor defensiva, la presencia rutilante de Rutili y la endiablada gambeta de Quiroga al le cometieron no menos de una docena de falta a lo largo de todo el partido. Sumado a eso los toques de distinción del Mágico fueron acorralando a Temperley contra el arco defendido por un Crivelli vestido con un femenino buzo rosa.
Para hablar sin eufemismos: el planteo de Vivaldo dio vergüenza ajena. Ni la más mínima ambición, pura cobardía que no logró en los noventa minutos generar una sola situación de gol, por lo que Llinás no hizo otra cosa que patear saques de meta.
Pero Atlanta no logró plasmar en el arco rival, los buenos momentos de toque y triangulación que se construían fuera de la zona de los metros. En parte porque el torito Guzmán estuvo muy por debajo de su nivel habitual, Lolli y Silva alternaban aciertos con macanas y porque Martínez no lograba hacerse sentir en el lugar donde las papas queman.
Y el primer tiempo se fue con aisladas llegadas, que no llegaron inquietar a la conservadora formación temperleyana.
El segundo período fue más de lo mismo, aunque el nivel de juego se fue empobreciendo a medida que dejaban de aparecer los malabares del González y de que Quiroga (la gran figura) se iba quedando sin piernas.
Probó Negretti con Martino en lugar de Martínez que tuvo un poco más de movilidad, pero no la suficiente como para amedrentar a la defensa color cielo. Luego probó con Leandro Álvarez (interesante valor) en lugar del flojo Silva, pero no consiguió la profundidad requerida y por último lo ubicó a mascheranito Palisi casi como wing izquierdo en lugar de Quiroga, pero tampoco alcanzó.
No obstante eso, los últimos minutos del partido se jugaron íntegramente en terreno de la temerosa visita. Y en ese lapso Atlanta tuvo tres claras para definir el pleito: Palisi se apuró en las barbas de Crivelli, la otra cuando el rosado guardapalos con una estirada formidable le birló el gol a un tiro del Mágico desde lejos y la última cuando con el pie salvó de milagro el disparo de Guzmán tras magistral pase de Rutili.
Entre el conformismo gasolero y la impotencia bohemia se arribó a un lógico 0 a 0.
Si bien Atlanta mostró que el trabajo está rindiendo sus frutos, y el equipo aparece más armado, prolijo y sabedor de lo que tiene que hacer dentro de la cancha, todavía padece de problemas de personalidad y madurez, además agudeza para plasmar en el score la superioridad manifestada en el juego.
Si bien falta mucho, y lo visto el sábado es bastante alentador, es necesario empezar a sumar de a tres para no quedarse en el andén viendo como el tren pasa de largo. ¿Serán las barrancas del Paraná testigos del resurgir bohemio?

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