domingo, 10 de septiembre de 2017

ATLANTA-PLATENSE (Susp.)

Como no podía ser de otra manera, en el mejor momento de Atlanta se hizo presente la ira de la Naturaleza. Cuentan que cuando los dinosaurios bohemios estaban por salir campeones cayó un meteorito gigante. Pero bueno, antes se jugó más de una hora de fútbol. Era una prueba de fuego para este equipo de Berscé que apenas había empatado sin goles ante un pobre Colegiales en su debut. Allí había mostrado algunas buenas intenciones pero también debilidades. El Platense de Fernando Ruiz llegaba como candidato, con un plantel armado como para buscar el ascenso. Un examen de carácter para un conjunto joven, con poca experiencia, en formación.
El partido no empezó nada bien para Atlanta. Con problemas para recuperar y conservar la pelota y elaborar juego, sufrió además las esporádicas incursiones de un Platense que parecía tener mayor jerarquía. Curuchet clavó un golazo, aprovechando una distracción de Tecilla. En el otro arco, al Bohemio le costaba generar situaciones de peligro. La falta de un centrodelantero de peso, con el arco entre ceja y ceja, se hacía evidente. La voluntad de Martínez por ahora no compensa su falencia para el remate. ¿Quién la podía meter? ¿Quién podía hacer un gol en este Atlanta sin 9? Miranda, volcado hacia la izquierda, no desequilibraba como lo había hecho en el primer encuentro ante Colegiales.
En el segundo tiempo, llegaron las respuestas. El ingreso de Oyola por Ochoa Giménez le dio una oportunidad de vértigo y desequilibrio por izquierda a Atlanta, que empató el encuentro gracias a una gran jugada del ex Tigre y de la cabeza de Monserrat, que sólo tuvo que empujarla en el área chica. Ahí empezó a verse lo mejor del Bohemio. Empujado anímicamente, vio que Platense era falible y que podía penetrar para darlo vuelta. Con Miranda enchufado, con espacios, había revivido el conjunto de Bersce. Sin embargo, aparecieron los rayos y Bresba decidió suspender definitivamente el encuentro. Así nos quedamos con las ganas de intentar buscar una victoria que hubiera significado una gran inyección de ánimo para lo que viene.

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