jueves, 29 de octubre de 2009

La Verdà de la Moilanesky : Almagro 1 - Atlanta 1


El Robo del Siglo.

Nos han choreado. Nos afanaron. No hay otra explicación a lo sucedido en José Ingenieros. La sensación de Alonso, de los jugadores, de todo el pueblo bohemio, es que ha sido un verdadero robo. Dos veces tuvimos que ahogar el grito de gol que nos daba el triunfo. Pocas veces en la vida uno se siente tan boludo como después de gritar un gol que finalmente fue anulado. Pero luego la vergüenza es reemplazada por una incontenible ira. De esa ira fuimos presos todos los bohemios al ver, impotentes, que la victoria se nos negaba.

La realidad indica que Atlanta mereció ganar el partido. No sólo porque en general jugó mejor que Almagro, sino porque generó mayor cantidad de situaciones de peligro y porque sobre el final del encuentro, en el último cuarto de hora, fue el equipo que arriesgó y apostó al triunfo. Estuvo muy cerca de conseguirlo. Mientras el conjunto local se hundía en su propia incapacidad y desconcierto futbolístico, y parecía que el empate conformaba a ambos, Alonso sorprendió a todos con el único cambio que realizó en el partido. Martino entró por Catalán y Atlanta sumó más hombres de ataque, dominando totalmente el juego y llegando con gran peligro al arco de Pave. Dos veces gritamos gol en ese lapso, pero ambos fueron anulados por off-side a instancias del juez de línea Quiroga. Uno de ellos fue claramente mal cobrado y por eso la sensación de todos fue que el empate terminó siendo una verdadera injusticia, no sólo por el juego, sino también por las decisiones arbitrales.

Atlanta no sólo jugó mejor en ese lapso final. También tuvo su buen momento en el primer tiempo. La gran figura fue el Mágico González, conductor insipirado en todo el partido y goleador. Un dato que ilustra lo bien que llegó a jugar el equipo: convirtió el primer gol de jugada en todo el campeonato. También fueron muy buenas las tareas de Rutili y Lolli, mientras que Guzmán sumó una de cal y otra de arena: se mostró muy participativo siempre y estuvo involucrado en muchísimas jugadas de peligro, pero falló demasiado a la hora de definir.

No cabe duda de que fue el mejor partido del equipo en lo que va del torneo. Pero ojo que lograr eso no es muy difícil. La falta de definición sigue siendo un problema gravísimo que aleja a Atlanta de la posibilidad de escalar posiciones en la tabla: si no ganamos, vamos a terminar hundidos, en el último puesto. Por otra parte, la defensa no dio las mismas garantías que en los últimos partidos. Almagro, con poco, tuvo sus situaciones y hasta pudo llevarse los tres puntos en el último minuto.

No hay comentarios: